Declaración sobre el Aborto

Declaración del IR sobre el Aborto

Desde la salida de la dictadura, representantes del Frente Amplio han presentado en cada una de las legislaturas al menos un proyecto de ley para despenalizar el aborto en nuestro país. Gracias al trabajo mancomunado de esta coalición y el movimiento feminista y social, se logró que en el 2008 la ley de salud sexual y reproductiva fuera una realidad. Dicha ley fue aprobada, más los artículos que despenalizaban el aborto, vetados.

Tres años después se presentaba en el senado un proyecto que despenalizaba el aborto, buscando recomponer las negativas consecuencias del veto para las mujeres uruguayas y garantizar, así, el derecho de todas las mujeres y parejas uruguayas a decidir cuando y con quien tener un hijo o hija y hacerlo sin quedar expuestas/os al desamparo del aborto clandestino y la brutal mirada  social estigmatizadora en torno al mismo y a quien realiza dicha práctica.

En el día de hoy, se votará un proyecto que no representa el espíritu de lo que el Frente Amplio ha buscado siempre en relación a este tema, es decir, su despenalización y las garantías totales asociadas a la protección del derecho a decidir sobre sus propios cuerpos por parte de las mujeres.

En base a esto, en el Ir consideramos que este proyecto de ley no representa ni constituye una síntesis del proceso político y social en torno a este tema y de las demandas exigidas por los movimientos feministas y sociales que han sido claves en el mismo. El actual proyecto posterga la consagración del derecho de las mujeres y de las parejas a decidir sobre su proyecto reproductivo, mantiene la figura del delito de aborto y establece un conjunto de requisitos que pueden funcionar como obstáculos para el acceso a la práctica.

Sin embargo, esta ley obligará al sistema nacional de salud a que incorpore la atención a la mujer que desee abortar y llevar adelante la interrupción del embarazo, en caso de que ésta constituya su voluntad y siempre que cumpla con un proceso de consulta con un equipo de salud en las primeras doce semanas de gestación.

Esta ley no reconoce el derecho de las mujeres a abortar, pero reconoce que la criminalización de la práctica, no ha sido nunca, una medida efectiva para evitarla, sino que ha marcado a decenas de generaciones de mujeres que han pasado por esa experiencia en el absoluto desamparo.

Por último, creemos que, si bien este proyecto dista bastante de ser óptimo e ideal, representa un avance relevante para la histórica lucha por el acceso equitativo a la salud y la protección de la plenitud de los derechos de las mujeres uruguayas. En nuestro país, 33 mil mujeres abortan todos los años razón por la cual entendemos fructíferas las medidas que apunten a reducir sus márgenes de vulnerabilidad y el aumento de su protección. Dejarlas menos desamparadas será para nosotros una victoria que no queremos dejar de celebrar.