Q: Mucho sexo y poca historia

 

Q
Por: Darío Valle Risoto

Una película Francesa que me cuesta definirla como buena o mala, probablemente porque soy un poquitín prejuicioso por eso de contemplar historias de varias parejas jóvenes sus encuentros y desencuentros con escenas de sexo bastante explícito y confieso que me resulta un tanto extraño más no es para aterrarse, claro.

No es una película porno pero se le acerca y mucho, de erótica tiene algo pero a veces las escenas de sexo mostradas con tal realismo pueden opacar las historias sobretodo porque el cine que conocimos de toda la vida era diferente.
Luego de verla se me ocurre que le faltó el encanto grotesco de Tinto Brass y por lo tanto le falta lo italiano con aquello del humor agridulce y toda la cosa. Tiene sus ribetes anecdóticos que siempre caen frente a la escena subida de tono del momento como fellatios, homosexualidad femenina, masturbación, penetraciones y exploraciones varias que muchas veces están regadas como para solventar una floja concurrencia de amores juveniles un tanto descuidados como suelen serlo siempre. ¿No?

Pero Q tiene la narración central de una protagonista un tanto atrevida que incita a varios personajes a cambiar algunas cosas, más no se explora demasiado en lo sicológico sino más bien se trata de ver que hacen ocho o diez hombres y mujeres que son constantemente repasados en flashes donde varias chicas comparten un baño y se ven en blanco y negro y de la rodilla al cuello. Estas chicas comentan bastantes cosas al pedo como suele ser en la vida real y probablemente el peor defecto de esta película sea que si no fuera por las escenas explícitas sería solamente una cosa aburrida y pobre.

 

Twixt: de Francis Ford Coppola

Twixt
Por: Darío Valle Risoto


Con diferente suerte en comentarios y críticas este filme de Francis Ford Coppola, todito de él: escrito, dirigido y producido tiene como lo menciona el título algo de dos mundos y doble lectura sobre el tema de un escritor que llega a un pueblo sombrío con un campanario que nos introducen en una atmósfera Lovecraftiana si se me permite el término.

Los mundos oníricos han sido sobradamente abordados en la historia del cine no siempre con buena suerte, en este caso la constante aparición del espíritu de Edward Allan Poe y la inevitable aureola a Stephen King conjugan con la buena actuación de Val Kilmer en el protagónico una buena historia que sin embargo no aparece como fielmente acabada sino que apunta quizás al desarrollo en si misma más que a una conclusión que aparece como forzada-

Me gustó la historia sobretodo porque era inevitable la identificación con el escritor de novelas de misterio y el personaje fantasmagórico constituido por la misteriosa Elle Fanning es entre terrible e inmensamente atractivo en toda la película. Sin embargo parece que siempre falta algo como si hubiera sido filmada demasiado aprisa dejando muchas huellas sin aparente dirección.

El pueblo, lo onírico, la oscuridad digital, el campanario con siete relojes todos en diferentes horarios y una cruel historia de niños asesinados se suman a los habitantes del otro lado del río. Son demasiados elementos apreciados por quién suscribe y sin embargo me quedó la angustiosa sensación de que la respuesta a esta película la encontraré en mis pesadillas.