Una Mujer en la Cama y un Problema en la Cabeza.

Una mujer en la cama y un problema en la cabeza
Por Darío Valle Risoto
No es bueno que ellas lo sepan, me refiero a las mujeres porque realmente no se si los Transvestís entran en este dislate, pero cuando una mujer no te copa demasiado luego de hacerle el amor, te dan ganas de dormir y sobretodas las cosas de despertar sin ella. Triste, duro, pero cierto.
Mi madre tenía la terrible teoría de que la mayoría de los hombres pensamos con el pene y de que muchas mujeres… digamos un cincuenta por ciento lo hacen con la vagina, también sostenía que la mayoría de los hombres después de los cincuenta se hacen putos. ¿?.
Mi madre como razonarán, tenía un viejo encono con la humanidad y específicamente con el sexo que siempre le resultó sobrevalorado, no usaba precisamente esa palabra pero dejémoslo así.
 
Bueno, dejémonos de florituras, a menos de que estemos aquejados de alguna enfermedad mental la mayoría de los hombres conocemos mujeres e inmediatamente, a más tardar unos tres segundos, en nuestro sistema nervioso comienzan a generalizarse una serie de impulsos eléctricos que terminan indefectiblemente en la entrepierna. Hay excepciones pero si más o menos está potable aunque sea fea tarde o temprano nos va a cachondear los ratones podridos de la cabeza casi cualquier mujer sino… esperemos un tiempo.
Había una flaca fea, pero fea fea que compartía parte del horario de mi primo en el trabajo de vigilancia de una fábrica textil durante la noche.
Mi primo me confesó cierto día con un rictus de asco y resignación en su rostro, que una cierta noche de tormenta le hizo el amor a esta colega y luego de eso no sabía como sacársela de encima y para colmo recordar esos minutos de “placer” eran peor que pensar en los vómitos del exorcista.
 
Así que llevarnos una chica a la cama (O de parados como mi primo) además de ser un tanto complicado tiene el problema subsiguiente de que descargadas nuestras tensiones “hombrísticas”, tendremos que seguirla viendo, a menos que la hayamos abordado justo unos días antes de irnos a Timbuktu pero me temo que allí también tienen Internet.
 
Y se me ocurre que no en balde la mayoría de las religiones tratan de mantener castos o al menos restringidos los deseos sexuales de sus discípulos y tratan de sublimizar tanta energía de alguna manera entre rezar, pasar hambre o tocar niños en la sacristía. No es nada fácil.
No debería ser tan difícil ser como mi amigo Lalo que contaba con mujeres a montones y no era una maravilla de apostura sino que tenía la audacia del que todo le importa un rábano y por lo tanto le caía a cuanta chica pasara cerca de su coto de caza. Digamos: todo Montevideo. Más tarde o más temprano las tenía por montones, las apilaba como lechugas y las sulfataba seguido.
 
Y uno que pasó hambre toda su vida no lo entendía hasta que cierta vez comprendemos que a Lalo le importaba un rábano, un carajo y un soberano cacahuate romper un corazón. Pero al no ser así aprendemos a mentir lindo y decirles te quieros, te extraños, te amos y todas esas barbaridades solo con la finalidad de seguir explorando, tocando, chupando y exfoliando sus cuerpos no siempre bien agraciados.

A veces me pregunto si no rinde más ser medios hijos de putas.

 

La Educación es el Camino

“La educación es el camino”.

Dijo Pepe Mujica (Presidente de Uruguay):
  
“Ustedes saben mejor que nadie que en el conocimiento y la cultura no sólo hay esfuerzo sino también placer.
Dicen que la gente que trota por la rambla, llega un punto en el que entra en una especie de éxtasis donde ya no existe el cansancio y sólo le queda el placer. Creo que con el conocimiento y la cultura pasa lo mismo. Llega un punto donde estudiar, o investigar, o aprender, ya no es un esfuerzo y es puro disfrute.
¡Qué bueno sería que estos manjares estuvieran a disposición de mucha gente! Qué bueno sería, si en la canasta de la calidad de la vida que el Uruguay puede ofrecer a su gente, hubiera una buena cantidad de consumos intelectuales. No porque sea elegante sino porque es placentero. Porque se disfruta, con la misma intensidad con la que se puede disfrutar un plato de tallarines.
¡No hay una lista obligatoria de las cosas que nos hacen felices!
Algunos pueden pensar que el mundo ideal es un lugar repleto de shopping centers. En ese mundo la gente es feliz porque todos pueden salir llenos de bolsas de ropa nueva y de cajas de electrodomésticos.
 
No tengo nada contra esa visión, sólo digo que no es la única posible.
Digo que también podemos pensar en un país donde la gente elige arreglar las cosas en lugar de tirarlas, elige un auto chico en lugar de un auto grande, elige abrigarse en lugar de subir la calefacción.
Despilfarrar no es lo que hacen las sociedades más maduras. Vayan a Holanda y vean las ciudades repletas de bicicletas. Allí se van a dar cuenta de que el consumismo no es la elección de la verdadera aristocracia de la humanidad. Es la elección de los noveleros y los frívolos.
Los holandeses andan en bicicleta, las usan para ir a trabajar pero también para ir a los conciertos o a los parques.
Porque han llegado a un nivel en el que su felicidad cotidiana se alimenta tanto de consumos materiales como intelectuales.
Así que amigos, vayan y contagien el placer por el conocimiento.
En paralelo, mi modesta contribución va a ser tratar de que los uruguayos anden de bicicleteada en bicicleteada.
 LA EDUCACIÓN ES EL CAMINO.
Y amigos, el puente entre este hoy y ese mañana que queremos tiene un nombre y se llama educación. Y miren que es un puente largo y difícil de cruzar. Porque una cosa es la retórica de la educación y otra cosa es que nos decidamos a hacer los sacrificios que implica lanzar un gran esfuerzo educativo y sostenerlo en el tiempo. Las inversiones en educación son de rendimiento lento, no le lucen a ningún gobierno, movilizan resistencias y obligan a postergar otras demandas.
Pero hay que hacerlo. Se lo debemos a nuestros hijos y nietos.
Y hay que hacerlo ahora, cuando todavía está fresco el milagro tecnológico de Internet y se abren oportunidades nunca vistas de acceso al conocimiento.
 
Yo me crié con la radio, vi nacer la televisión, después la televisión en colores, después las transmisiones por satélite. Después resultó que en mi televisor aparecían cuarenta canales, incluidos los que trasmitían en directo desde Estados Unidos, España e Italia.
Después los celulares y después la computadora, que al principio sólo servía para procesar números. Cada una de esas veces, me quedé con la boca abierta.
Pero ahora con Internet se me agotó la capacidad de sorpresa.
Me siento como aquellos humanos que vieron una rueda por primera vez. O como los que vieron el fuego por primera vez.
Uno siente que le tocó en suerte vivir un hito en la historia.
 
Se están abriendo las puertas de todas las bibliotecas y de todos los museos; van a estar a disposición, todas las revistas científicas y todos los libros del mundo. Y probablemente todas las películas y todas las músicas del mundo.
Es abrumador.
 
Por eso necesitamos que todos los uruguayos y sobre todo los uruguayitos sepan nadar en ese torrente. Hay que subirse a esa corriente y navegar en ella como pez en el agua.
Lo conseguiremos si está sólida esa matriz intelectual de la que hablábamos antes. Si nuestros chiquilines saben razonar en orden y saben hacerse las preguntas que valen la pena.
Es como una carrera en dos pistas, allá arriba en el mundo el océano de información, acá abajo preparándonos para la navegación trasatlántica.
 
Escuelas de tiempo completo, facultades en el interior, enseñanza terciaria masificada. Y probablemente, inglés desde el preescolar en la enseñanza pública. Porque el inglés no es el idioma que hablan los yanquis, es el idioma con el que los chinos se entienden con el mundo.
No podemos estar afuera. No podemos dejar afuera a nuestros chiquilines.
Esas son las herramientas que nos habilitan a interactuar con la explosión universal del conocimiento.
Este mundo nuevo no nos simplifica la vida, nos la complica..
Nos obliga a ir más lejos y más hondo en la educación. No hay tarea más grande delante de nosotros”.
José Mujica (Presidente de Uruguay)

Los Buceadores del Sueño 2

Los Buceadores del sueño 2
Violadores
Por: Darío Valle Risoto
Ch’ien (Del I Ching)
“Yace oculto el dragón en la alta hierba, apareciendo de súbito. El hombre sabio nunca permanece inactivo. El dragón saltando desde el borde del abismo se lanza al cielo. Se hace saber de la existencia de una manada de dragones sin cabeza”.
__ Su primo la violaba desde los siete años.
__ ¿Cuántos tenía él?
__ Unos catorce o quince.
__ Trata de sostener ese pensamiento, se que no es fácil. __Le dijo a Eduardo que cerró los ojos escondiendo sus pupilas e intentando concentrarse, no era sencillo dentro de un medio acuoso.
Horacio Salvatierra todavía ser resistía a esa parte de la realidad o más fácilmente: Irrealidad, sin embargo había encontrado la forma de disipar los pensamientos negativos, al menos los más discordantes con las exploraciones. Así las llamaba la doctora Miriam Stewart.
Una rajadura del tamaño de un puño se abrió y rodeada de burbujas la luz se transformó en un resplandor bastante inoportuno para los buceadores que trataron de llegar a ella, desde luego que Eduardo ya había abierto los ojos, sus largos cabellos ondeaban mientras braceaba dentro del líquido espeso y púrpura hacia la pequeña ventana.
Reparó Horacio en que su compañero estaba completamente desnudo, sus bolas adornaban un pene en completo descanso, se sintió incómodo por avistar los genitales de su mejor amigo, le inquietaba que fuera un pensamiento homosexual.
Evitó concentrarse en extremidades o pensamientos extraños porque corría el riesgo de cerrar la abertura por una bobada, soñar con Laura los podría volver a destino. La vagina de Laura casi virgen, pletórica de palpitaciones rosadas y un manojo de pelos rojizos cuando no rubios era como una especie de amuleto peludo con aroma a  fragante oriente y…
__ ¿Qué haces pelotudo? ¡Se está cerrando!
__ Discúlpame hermano, me acordé de la vagina de Laura.
Eduardo metió el puño en la ventana antes de que se cierre por completo, ambos empujaron fuerte y por fin diminutos se abrieron paso por nuevas hebras de luz donde la realidad convergía en un barrio Montevideano de los años idos.
__ ¿Nos pueden ver?
__ Solo si lo deseamos pero acordate que estoy en bolas y vos llevas ese piyama de mierda con florcitas.
Horacio se sintió avergonzado y pensó en un par de trajes grises, inmediatamente ambos estaban prolijamente vestidos con zapatos acordes y hasta Eduardo tenía un cigarrillo entre los labios.
__ Déjate de diseñar modas que vinimos por una razón.
Una razón. Sempiterna duda del concierto inoperante de una difusa sensación de presente, cuando el cielo todavía pixelazo muestra un territorio de un pasado absurdo y siniestro al menos en ese infinitesimal rincón de la galaxia donde un pibe de catorce años pretende penetrar analmente a una inocente niña de siete.
Tres rayos de hilados cenicientos y de nuevo la sensación del vómito inminente, Horacio se detuvo apoyando su delgada figura junto a un árbol.
__ ¿Nos pueden ver?
__ No te preocupes, es domingo, hay poca gente en la  calle, creo que es mil novecientos ochenta.
__ Si lo crees: es.
__ Esa es la casa, las abuelas ya deben haber ido a la iglesia y Celeste debe estar con el primo.
__ Hijo de puta.
__ Es otra víctima.
__ ¡Déjate de joder!
No hizo falta entrar, Horacio se adelantó a la velocidad del pensamiento hasta el patio del fondo, un perro ladra, una niña llora, ya sabemos porque llora.
Materializarse cuesta un montón, una cosa es que te vean y otra es que te puedan tocar, oler y lamentar. No le cierra bien el papel de vengador y mucho menos el de Súper héroe, lo que más le incomoda es la imagen de Eduardo que los mira. El primo atacando a una pequeña inocente que…
__ ¡Noooo!  ¡Ahora no!
__ Denle un miligramo de 237 ¡rápido!
Los dos asistentes inyectan al cadáver gris rodeado de elementos de enfriamiento, algo parece moverse dentro de una piel casi metálica y contra todo imprevisto sus puños de uñas negras se cierran con furia, la doctora Stewart controla el sistema que parece a punto de colapsar pero no ha sido la primera vez.
El profesor Madox desde la pantalla ordena que corten esa fase para investigar los datos del viaje, en la habitación continua el cuerpo de Eduardo parece sonreír.
Esa tarde en la cafetería uno de los asistentes le transcribe a la doctora los datos fractales de la traducción esporádica de la silueta térmica y le muestra los dibujos que hizo el ordenador transpolando las imágenes mentales de Horacio Salvatierra.
__ Véalo bien doctora, hay una niña, un muchacho sin cabeza y esta otra silueta es Horacio con un hacha.
__ No podemos asegurarlo, el programa debe haber tenido un error, Horacio fue elegido entre otras cosas por su incapacidad de ser violento.
FIN

Tato Bores: El Humor Inteligente

Tato Bores
Por Wikipedia
Mauricio Rajmín Borensztein, más conocido por su nombre artístico Tato Bores, (Buenos Aires, Argentina, 27 de abril de 1927 – 11 de enero de 1996) fue un humorista y presentador de televisión argentino. Si bien actuó en cine, teatro y televisión, es en este último medio donde con su humor político marcó a generaciones de argentinos. Es apodado el Actor Cómico de la Nación.
Hizo reír a varias generaciones de habitantes a lo largo de su carrera de más de 50 años. Fue una de las figuras más respetadas y queridas del país. Participó en 19 películas y una infinidad de ciclos de TV y obras teatrales. Fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires en 1992.

A través del humor, dijo lo que nadie podía o quería decir. La sagacidad de sus comentarios, la crítica sutil que evitaba la censura cautivó a los televidentes. Tato Bores renovó absolutamente el lenguaje del humor político. Asistido por los mejores guionistas de cada época, transformó el estilo de los monólogos de Pepe Arias en un torrente frenético y surrealista de escenas imaginarias entre los personajes del momento.
Justamente, esta forma de recitarlos, a una velocidad increíble, hablaba mucho más de la realidad política del momento que el contenido mismo. La función que el periódico tenía en el humor de Pepe Arias, en Tato lo ocupó el teléfono, uno de los elementos emblemáticos de su personaje.
Comienzos
En la despedida de soltero del músico Santos Lipesker, Borensztein contó unos chistes, y entre los presentes se hallaba Julio Porter, uno de los mejores guionistas de aquella época, y el cómico Pepe Iglesias «El Zorro». El reconocido Iglesias lo convocó en 1945 para que sea su partenaire en Radio Splendid, y Porter le asignó el seudónimo por el cual fue reconocido mundialmente: Tato Bores. Luego, en 1946, fue contratado para trabajar en La escuelita humorística, con Pepe Arias caracterizado como el maestro Ciruelo y Tato como El niño Igor, un personaje que gracias al éxito obtenido, tuvo una sección propia titulada: Las aventuras de Igor, que fue levantado del aire por la grave popularización de su habla. Bores recordaba: “Porque los chicos comenzaban a hablar como Igor en la escuela”. Un año antes, en 1945, había trabajado en Madame 13, pieza teatral con Olga Zubarry.
Después de su labor en la radio, continuó con actuaciones en teatros como El Maipo, con Fanny Navarro, El Nacional, cabarets y participaciones en vodevil. Mucho antes de su llegada a la TV, Tato había comenzado a diseñar sus personajes con disfraz y hablando de forma rápida y verborrágica. El 12 de mayo de 1954 contrajo matrimonio con Berta Szpindler, a quien había conocido cuando era empleada en un negocio de discos que él y su hermano menor mantenían. Sin embargo, el padre de Berta advirtió que Tato debería dejar su trabajo y buscar otro; al aceptar, Szpindler abandonó a su familia.3 Realizaron la luna de miel en La Falda, Córdoba, por tan solo cinco días, como aclaraba la licencia del Teatro Maipo. Con grandes dificultades económicas, una amiga de la pareja les prestó un departamento en Juncal y Rodríguez Peña por cinco meses para restablecer su situación financiera. En 1956, incentivado por Pepe Arias, hizo monólogos tras la caída del peronismo en los teatros El Nacional y Comedia.
Consagración
Por cuatro años, de 1957 a 1960 y por Canal 7 (Hoy Televisión Pública) acompañó a Dringue Farías en La familia GESA se divierte, luego llamada simplemente La familia GESA, donde como atracción principal, se encontraba la cantante Virginia Luque, que formaba parte del elenco femenino con Gloria Leyland y Nelly Prince. En 1957 debutó por el mismo canal en Caras y morisquetas, con libretos de Landrú (Juan Carlos Colombres), donde realizaba monólogos y comenzó a utilizar el frac, la peluca y el habano, que tanto lo caracterizaron. En una nota, Bores aclaró: “Con Landrú nos divertimos como locos, podíamos decir cualquier cosa. No se podía hablar de Perón ni del peronismo, pero todas las demás se las bancaban”.
    “…tal vez podría haber sido abogado. Pero eso lo pienso ahora. Porque tal vez el único amago de vocación de aquellos años radique en cosas muy simples, como por ejemplo la veneración que tenía por las películas de Mickey Rooney. Una noche en la ópera la vi catorce veces”.
En 1960 comenzó por Canal 9 Tato, siempre en domingo con libretos de César Bruto y, fue donde sus recordadas frases que lo caracterizaron a lo largo de su trayectoria.
Por aquel trabajo, recibió de APTRA un premio Martín Fierro como Mejor Actor Cómico de 1960. La idea del frac había sido propuesta por Brutto, ya que -como él decía- había que tener el traje puesto porque quizás con el constante cambio de ministros durante el gobierno de Arturo Frondizi, él podía ser elegido para ocupar un cargo. En aquel programa, aparecía un cartel con la frase: “No culpe al espejo quien tiene la cara fea”, mostrándose en la cámara. Con dirección y libretos de Guillermo Fernández Jurado, en 1962 incursionó en El televisor, con la protagonización de Blanca del Prado, quien cumplió su mejor labor cinematográfica en este film. Tato siempre en domingo se mantuvo hasta mediados de los 60 por Canal 11 con un elenco variable, del cual se destacaban los cómicos Fidel Pintos, Raúl Ricutti y Federico Manuel Peralta Ramos, que encarnaba un personaje que interrumpía los monólogos de Tato para recitar poemas o dejar mensajes que nadie entendía, respectivamente. En 1966, después del derrocamiento del radical Arturo Umberto Illia, batió récords de audiencia con su monólogo dominical, diciendo: “Ustedes estarán esperando que yo hable de la que se armó. Pero de la que se armó no pienso hablar y de la que se va a armar mucho menos”. Entre 1971 y 1973, trabajó con Jordán de la Cazuela, a quien consideró su mejor libretista, y con el que mantuvo una amistad, hasta que falleció en un accidente aéreo en Europa. En la década del 70 volvió al Teatro Maipo con espectáculos revisteriles y entre 1971 y 1972 estuvo a cargo de la conducción de Por siempre Tato, donde realizó un excelente monólogo sobre la vuelta al gobierno de Perón.
    “El monólogo tiene una clave: es una especie de reportaje político; yo leo los titulares de los diarios y cuento las noticias en el escenario agregándole un comentario jocoso. Pero siempre hay que actualizar la información: un chiste político del jueves no hace reír el viernes”.
Alternando diversos medios y con gran apoyo por parte de la prensa, en 1972 protagonizó con Norman Briski la comedia Disputas en la cama, también conocida por su nombre alternativo: Los divorciados, prohibida para menores de 18 años. En 1973, Jordán de la Cazuela sucedió a César Bruto, en Dígale sí a Tato, por Canal 13, señal por donde un año después, en 1974 fue anfitrión de Déle crédito a Tato, con Aldo Cammarotta en el guion. Ese mismo año, un Secretario de Prensa de Isabel Perón ordenó sacar del aire a Bores, aprovechando la excusa del duelo nacional por la muerte del ex-presidente Juan Domingo Perón, por lo que quedó excluido de la televisión estatal. En 1975 se presentó en el Teatro Estrellas con su espectáculo: Hello, Tato, al lado de Cristina Allende. Además, al año siguiente, encabezó en el Teatro Del Globo con Ana María Cores Pobre Tato, ambos con libro y música de Jorge Schussheim y dirección de Lía Jelín. En 1976, instaurada la Dictadura Militar, también conocida como Proceso de Reorganización Nacional, comenzó la escasez de trabajo para los artistas, muchos de los cuales debieron exiliarse por amenazas de muerte.
    “…yo no tengo miedo a opinar, tengo miedo de convertirme en otro imbécil más que por el hecho de ser notorio se cree que al público le interesa su opinión. ¿Por qué un artista o un tipo notorio tiene que andar diagnosticando, tirando la precisa? ¿Acaso uno por tener un cacho de fama sabe más que un albañil, que un colectivero? Por favor, dejémonos de jorobar…”
Retornó al medio televisivo en 1978 con Tato para todos, emitido por Canal 13. En aquel ciclo, grabó una charla telefónica imaginaria para la sección Hola, señor presidente con el ex-mandatario (de facto) Jorge Rafael Videla, la cual no salió al aire. El hecho fue asunto de inquietud nacional, y en lugar de la conversación el cómico habló con su libretista, quien desde Estados Unidos le preguntaba por ciertos chistes, a los que respondía negativamente porque estaban prohibidos. Fue precursor, junto con Mirtha Legrand, de comer delante de las cámaras. Bores, compartió mesas con invitados como Rodolfo Crespi, Raúl Alfonsín, Antonio Gasalla, Fernando de la Rúa, entre otros.
Socio activo de la Asociación Argentina de Actores (AAA), el primer presidente en TV (llevado por Tato) fue el ya mencionado Frondizi. Luego de que Bores dijera que en nuestro país faltaba la escuela más necesaria de todas: la de presidentes, Arturo Frondizi llamó para felicitarlo. Mientras tanto, el mandatario Alejandro Agustín Lanusse lo invitó al casamiento de su hija después de que el presentador de TV se quejara en su programa por no haber sido invitado anteriormente. José María Guido, presidente de la Nación entre 1962 y 1963, se reunió con él, su libretista y otros humoristas del momento para comer en Olivos, hecho que días después, un comentarista de radio utilizó para denunciar la falta de seriedad: “Qué se puede esperar de un presidente que se sienta a la mesa con un grupo de argentinos que satirizan la angustia nacional”. Sin embargo, el político que más frecuentó su programa fue Carlos Menem, que concurrió en tres oportunidades a lo largo de su primera presidencia (1989–1995), motivo por el cual Tato Bores tuvo que aclarar: “No somos amigos”. En 1979, se activó una bomba en el palier de su casa, con tarjeta a su nombre, la cual fue desactivada por efectivos de la división Artefactos Explosivos.
En enero de 1982 actuó con Nélida Lobato en la obra teatral La mariposa, en el Teatro Maipo. A principios de los 80 filmó dos películas picarescas junto a su amigo, Alberto Olmedo: Departamento compartido y Amante para dos, ambas para el sello Aries Cinematográfica y bajo la dirección y guion de Hugo Sofovich. Éstas serían las dos últimas películas que protagonizó, ya que en 1984 realizó un cameo para Sálvese quien pueda, donde no cobró y ni figuró en los créditos y en 1995 se lo vio brevemente en 1000 boomerangs. Regresando a Canal 13, también intercalaba en América 2 con libretos hechos por Geno Díaz, Juan Carlos Mesa y Santiago Varela. Para el teatro, su libretista preferido por el público fue Jorge Schussheim. Desde finales de la década del 80 su hijo, Alejandro Borensztein, trabajó con su padre siendo guionista y director en varias ocasiones, instaurando los clásicos patines, la lluvia de papelitos y los teléfonos negros o blancos, al igual que el plato de fideos sobre el final de programa, con que convidaba a sus entrevistados y el champagne con el que brindaba, que eran un clásico del programa. En televisión, sus siguientes trabajos fueron Tato por ciento (1981), Extra Tato (1982), año en que se desató la Guerra de las Malvinas, Tato, que bien se TV (1984), Tatus (1985), Tato Diet (1988), Tato al borde de un ataque de nervios (1989), con el cual finalizó la década. En varios de sus programas, también se llevaban a cabo sketches con Roberto Carnaghi – un funcionario corruptísimo que ilustraba perfectamente la ética gubernamental de aquellos días, por el cual ganó un premio Martín Fierro como Mejor Actor de Reparto -, Mirtha Legrand, Vicente La Russa, Gabriela Acher – que hacía de una mujer que estuvo embarazada mucho tiempo porque su hijo no quería nacer en Argentina – entre otros. En 1986 protagonizó con Carlos Perciavalle, apodado “El Rey del Café-Concert” el espectáculo teatral ”La Cage aux Folles, en el Teatro Metropolitan, haciendo varias temporadas hasta 1988. En 1987 un funcionario radical consideró que los chistes de Tato no eran convenientes en tiempos de elecciones y no le renovaron contrato hasta 1989, cuando volvió apoyado por Canal 13.
En noviembre de 1992, el Consejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires lo declaró “Ciudadano Ilustre”. En 1993, con 66 años, el actor realizó su último ciclo televisivo: Good Show, por Telefe, que comenzaba con una replica de la tapa del disco La Banda del sargento Pepper, de The Beatles, realizada con figuras locales. Por problemas ocurridos, finalizó su temporada (generalmente de mayo a noviembre) antes de lo que explicaba el contrato, en 1994. Hacia ese año, durante una operación de una hernia de disco en la clínica Mater Dei, se le informó que no podría volver a trabajar.
“Yo podría ser llamado un actor cómico, pero prefiero “artista cómico”. Por una flor de razón: porque así se gana más dinero”.
Solía pasar sus vacaciones en Punta del Este (Uruguay). Un cáncer óseo lo mantuvo alejado de la actividad artística por más de un año. La enfermedad le provocaba intensos dolores físicos y por problemas de movilidad, debió usar un bastón, mientras que se hacía controles en el sanatorio Cantegril, de la ciudad uruguaya. Se radicó en Buenos Aires y falleció con casi 69 años el 11 de enero de 1996 en su departamento de Palermo acompañado por su familia. Sus restos fueron velados íntimamente en su domicilio e inhumados en el Jardín de Paz, ubicado en el km. 32 de la ruta Panamericana. Entre los presentes se hallaban, además de sus familiares, los artistas Roberto Carnaghi, Cipe Lincovsky, Eladia Blázquez, Leonor Benedetto, Magdalena Ruiz Guiñazú, Lana Montalbán, Liliana Caldini, Adolfo Castelo, Pedro Saborido, Omar Quiroga, Constancio Vigil, la modelo Paula Siero, el presidente de la Asociación Argentina de Actores: Juan Borrás, entre otros.

Pensamientos de Rajoy en 1983

 El Maravilloso pensamiento del presidente español en 1983
¿Habrá cambiado?
Le agradezco a NuMaN por el material
Fuente de la información aquí
  “….Ya en épocas remotas -existen en este sentido textos del siglo VI antes de Jesucristo- se afirmaba como verdad indiscutible, que la estirpe determina al hombre, tanto en lo físico como en lo psíquico. Y estos conocimientos que el hombre tenía intuitivamente -era un hecho objetivo que los hijos de “buena estirpe” superaban a los demás- han sido confirmados más adelante por la ciencia. (…)

    …ya nadie pone en tela de juicio que el hombre es esencialmente desigual. No solo desde el momento del nacimiento sino desde el propio de la fecundación (…)
    El hombre después, en cierta manera nace predestinado para lo que habrá de ser. La desigualdad natural de hombre viene descrita en el código genético.
    (…) Por eso, todos los modelos, desde el comunismo radical hasta el socialismo atenuado, que predican la igualdad de riquezas (…) son radicalmente contrarias a la esencia misma del hombre, a su ser peculiar, a su afán de superación y progreso y por ello, aunque se llamen así mismos “modelos progresistas”, constituyen un claro atentado al progreso, porque contrarían y suprimen el natural institnto del hombre a desigualarse, que es el que ha enriquecido el mundo y elevado el nivel de vida de los pueblos, que la imposición de esa igualdad rebajaría a cotas mínimas al privar a los más hábiles, a los más capaces, a los más emprendedores…de esa iniciativa más provechosa para todos que la igualdad en la miseria, que es la única igualdad que hasta la fecha de hoy han logrado imponer….

    Mariano Rajoy Brey. Diputado de AP en el Parlamento gallego.
    Faro de Vigo. Viernes 4 de marzo de 1983

38: Autoblues: Fernando Cabrera

38: Autoblues
Fernando Cabrera
Por: Darío Valle Risoto
 
Ayer por la tarde fui al centro y compré este disco en su nueva edición remasterizada y me puse a pensar no bien llegado a casa, en lo rápido que han pasado estos 24 años desde que vimos con algún amigo a este músico fundamental tocar estos temas en el club Atenas en un ciclo de tres días llamado “El Desconcierto” donde desfilaron 30 bandas del momento.
 
Fernando Cabrera si bien es un músico respetado por sus colegas en este país, no ha contado con una audiencia masiva ya que es un cantautor con características muy particulares sobretodo en su voz que se presta mucho mejor para temas muy lentos de una melancolía ciudadana no bien comprendida por audiencias que están para otros ritmos. Y siempre me parecerá curioso que él como tantos otros músicos de su generación sientan un profundo respeto por Eduardo Mateo (Músico Uruguayo fundador del candombe beat y otras porquerías) sobretodo porque Cabrera lo sobrepasa en todos los aspectos.
 
Autoblues es el disco más importante de la gran discografía de Fernando, tiene en cada una de sus canciones todo el aire del Paso Molino, barrio muy pegado, casi el mismo con el Belvedere que habito. Una excelsa poesía que se manifiesta sobretodo en el tema “Grafías” que es una cosa estremecedora, Pandemonios, 106, El vagón dormido, etc. y también en “Informe sobre Valeria” veremos que tenemos un tremendo trabajo sonoro con una poesía increíble solamente familiar en algunos ritmos con el The Police de la época que venían influenciando a todo el mundo, sobretodo en el tema “Rodaje”, el último de este disco editado primeramente en 1985, año que de mil maneras marcó un mojón importante en mi vida.