Lobo podría tener su película en el Cine

Lobo en el Cine
Por: Darío Valle Risoto

Un gran personaje de DC que se aparta y mucho de la impronta del superhéroe para transformarse en el icono del Heavy Metal para esta editorial forjadora de grandes leyendas, no en vano Lobo aparece en los primeros capítulos de la serie Suerman animated y también en un capítulo de la Liga de la Justicia animada donde el último hijo de Kryptón desaparece y este furibundo caza recompensas pretende ocupar su lugar en la liga. ¿?.
Matamos dos pájaros de un tiro y además de compartir el artículo de cinemascomics donde se detalla lo que sucede en torno a la presunta película sobre este tipo también comparto algunas viñetas donde en un número especial se nos muestra su nacimiento y sus pequeños problemas para conseguir empleo antes de decidirse a vivir de las recompensas galácticas. Seguramente Lobo es pariente de King Diamond. ¿No?
Fuente: Cinemascomics
Según informa Deadline, Warner Bros ha contratado a Brad Peyton director de la reciente VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA 2: LA ISLA MISTERIOSA, para llevar al cine el personaje de DC Comics, Lobo.

Lobo es un antihéroe mercenario extraterrestre (difícilmente un superhéroe) creado por el artista Keith Giffen y el escritor Roger Slifer. Comenzó en la serie Omega Men de DC en junio de 1983. Cuando la serie Omega Men fue interrumpida en 1988, Lobo se convirtió en un personaje regular en L.E.G.I.O.N. y su serie sucesora R.E.B.E.L.S. hasta 1990, cuando apareció en su propia miniserie, Lobo: El Último Czarniano, escrito por Alan Grant y dibujado por Simon Bisley.

Guy Ritchie llegó a estar vinculado al proyecto en 2009, Don Payne había escrito el borrador más reciente del guión, pero finalmente Ritchie que iba a dirigirla tras Sherlock Holmes abandonó el proyecto debido al éxito de este y centrarse en la segunda entrega que se estrenó el pasado año.

Aunque no hay fecha de lanzamiento prevista hasta el momento, Jeffrey Dean Morgan dijo a Superhero Hype hace algún tiempo que dar vida al personaje seria

Lobo dejando sus empleos (Nótese el zapato en el culo de su patrón de la zapatería)

Los Buceadores del Sueño

Los Buceadores del sueño
Por: Darío Valle Risoto
“La realidad es un engaño, es un sueño suspendido de la lágrima de un insecto microscópico. Fieles al sueño los hombres rebotan entre cápsulas de luz en un universo poblado de sombras.”
Aleister Madox – Londres 1912
__Te dije que iban a desaparecer.
Grados sempiternos de oblicuos mortales los paneles que sostenían esa parte del tiempo se fueron empequeñeciendo hasta que Eduardo tuvo que agarrarse de Horacio.
__ Y vos… ¿de donde?
Horacio seguía con los ojos cerrados y su pijama celeste con pequeñas flores blancas puesto, iba desde luego que descalzo. Eduardo apenas si podía mantenerse en esa parte de la realidad sosteniéndose de los bajos del pantalón de su amigo.
Eduardo desconoció el lienzo áspero de su saco de colores indescifrables mientras apretando los labios sentía que se iba a resbalar inexorablemente.
__ ¿Si me caigo me muero?
__ Si lo crees es que ya estás muerto, no seas pajero hermano y pensá en algo posible.
Cerró los ojos y olió un pastel de manzanas apoyado en la ventana de la casita de Albani cuando la tía Rose los agasajaba cada vez que las vacaciones lo alejaban de la furibunda ciudad.
__ ¿Somos Yanquis?
__ ¿Y eso que mierda importa?
Dos paneles de cincuenta por cincuenta fueron el subrepticio apoyo para sus pies justo en el preciso segundo en que se soltaba del pantalón de Eduardo que quedó parado a su lado. En rededor las estrellas seguían girando.
Y poco a poco se abrió el panorama y se cayeron de cabeza sobre el suave césped de una llanura, sobre una ondulada colina un grupo de árboles sacudían sus ramas al viento, todo el aire olía a azafrán.
Horacio evitó pensar en algo demasiado pesado como que la realidad se disolviera nuevamente, los sucesivos estudios sobre los saltos al menos lo habían ayudado para centrarse lo más posible sin embargo Eduardo seguía siendo el mejor guía para esos mojos.
__ ¿Y ahora?
__ No se porqué me vino a la mente la vagina de Laura.
__ ¡Ja!
__ No te rías pelotudo que si sigo con eso se nos va a aparecer en cualquier momento.
__ No creo que tengamos tanto poder en este costado de la realidad, cuando consumimos la droga nos dijo el maestro que iba a durar poco.
Eduardo le hablaba tirado sobre la grama verde y se había puesto a masticar una ramita.
Un zumbido los trajo de nuevo a la realidad aunque de ese lado el concepto era por demás inocuo sobretodo porque el cielo se había poblado de unas nubes densas que goteaban hacia arriba una lluvia que se alejaba rumbo a la nada. Se desplazaron caminando hacia los árboles pero a poco de intentar cobijarse en sus sobras descubrieron que aunque caminaran largo rato estos siempre se mantenían a la misma distancia, unos cincuenta metros.
__ ¡Otra vez nos quedamos fijados en un universo reducido!
__ La última vez casi me rompo la nariz contra ese cielo, ¿Recuerdas?
__ Si, la campiña de Troya y tus obsesiones mitológicas casi hacen que esos soldados nos rompan el culo.
__ Este juego ya me está cansando.
Volvió el zumbido y la sensación de vértigo, el estómago se le dio vuelta y Horacio cerró los ojos, sabía que iba a volver a la realidad y eso siempre era complicado.
Lo primero que vio fueron los ojos de la señorita Stewart.
__ Trate de tranquilizarse, está muy excitado.
No le permitieron sentarse en la camilla los cinturones de cuero ni las cintas en torno a sus muñecas. En ese momento pensó en Eduardo y comenzó a lagrimear lentamente.
__ ¿Se siente bien?
__ Volví a encontrarme con mi amigo…
__ ¿Le dijo algo importante?
__ Me hizo… creer que estaba conmigo en el experimento, fue tan real que ahora me siento raro de estar solo en esta sala…digo.
__ ¿Qué?
__ ¿Ustedes no me estarán engañando?, ¿Eduardo murió en el noventa y cinco?
__ Usted debería saberlo, el accidente lo sufrieron ambos.
Horacio permitió que le suelten las muñecas y la cintura, se sentó a la camilla, tenía puesta una bata, abajo estaba desnudo, descubrió que se había orinado durante el viaje.
__ Perdón.
__ No se preocupe, a veces el cuerpo se relaja y pasan estas cosas.
Cuando pudo caminar lo llevaron hasta su habitación, se sentó en el reducido habitáculo y sacó un libro al azar. Era “El Quinto abatar” de Douglas Peterzel.
En ese preciso instante la doctora Stewart apagó las luces del laboratorio, poco antes ordenó que le quiten los censores y mantengan la vida en suspensión del cadáver 2318-C mejor conocido por Horacio Salvatierra. Volvió a conectarse con el profesor Madox en Helsinki para compartir los datos sobre la última exploración dentro del cerebro de un muerto.
FIN