40: Blackout: Scorpions

40: Blackout
Scorpions
Por: Darío Valle Risoto
La fama de Scorpions en el Uruguay tanto como a nivel internacional llegó con el disco: Love at first sting del año 1983, pero en determinado momento cuando: still loving you sonaba por todas partes hasta llegar a hartarme alguien me prestó un manoseado cassette de este disco el inmediatamente anterior al citado de la balada espermatorrágica.
Y mi sorpresa fue inmensa porque a mi criterio este disco es soberbio y ya antes del que los lanzaría a la fama sideral los tipos nos traerían una de sus mejores temas a medio tiempo de la historia de una banda Alemana pero con el corazón en California, me refiero a: No one like you, tema que ha sido cortina de algunos de sus múltiples vídeos sobre giras y conciertos.
Scorpions es quizás una de las bandas puntuales en la historia del Heavy Metal sobretodo porque supo ser absolutamente comercial, ganchera y Pop sin descuidar el verdadero Metal, claro que ahora con muchos años de Trash Metal para algunos poco más que vienen a ser como los U-2 del Metal. Habrá que redescubrir su extensa discografía como lo vengo haciendo más bien tarde que nunca para enterarnos que es una excelente propuesta de Rock and Roll con una enormidad de buenas canciones que hacen muy difícil por ejemplo hacer un compilado que no exceda un compacto.
Blackout como es conocido en esos tiempos de Long Plays, vinilos negros y enormes con poca capacidad de contenidos solo tiene nueve temas, lo que hoy apenas sería medio compacto ya que la mayoría de las bandas hoy sobrepasan las catorce canciones aunque hay excepciones. Aún así nos estremece Klaus Meine con su voz en el mejor momento de su carrera. Y como si fuera poco tenemos el tema: Arizona para sacarnos las dudas de sus influencias, Scorpions se hubiera ganado un sitial en el Heavy metal internacional solo con este disco, por suerte y gracias a Dios Ozzy hubo muchos más.

Fábulas Frívolas

Fábulas Frívolas
Cuentos cortos para niños insoportables
Por: Darío Valle Risoto
1-La Mariposa y el Jabalí
La dulce mariposa se había enamorado del jabalí, cautivada por su masculina figura y su poderosa estampa le fue a pedir consejo a un sabio Grillo que le dijo: __Déjate de joder, ¿Acaso no sabes que lo vuestro es imposible?
Claro, el Jabalí era judío ortodoxo y ella era cristiana.
2-Terapia de grupo
Cierto día el Colibrí asistió a terapia en alcohólicos anónimos pero tuvo tanta mala suerte que justo ese día el elefante entró por equivocación a ese grupo.
Resulta que el elefante era sexópata anónimo y no vio el cartel en la puerta de la sala y nunca se supo que desató su furor pero los violó a todos.
No se salvó ni la tortuga.
3-El Zorro y el Cuervo
El Zorro odiaba al cuervo, aunque sabía que él era mucho más famoso no lo soportaba, una tardecita de otoño lo llevó con engaños a un estudio de cine y le pegó diecinueve tiros.
Justo estaban por filmar El Cuervo II pero con su muerte se conformaron con estrenar: “La Venganza del Zorro”
4-La Arañita indiscreta
Una dulce cigarra convidó a la arañita a una orgía de insectos, en medio de la fiesta se le ocurrió explicar que ella en realidad no era un insecto.
Justo en medio de unas hormigas radicales.
Le mataron a garrotazos.
5-El Chivo Cristiano
Bajó de monte con quince mandamientos, estuvo disertando durante cuatro horas sobre el amor, la paz, la resurrección y la caca de oveja.
La única que lo escuchaba era la Mangosta.
Una semana después el chivo se cayó de un barranco, se murió y los leones se lo comieron.
A la Mangosta le importa un carajo si resucita o no.
6-La Babosa tenista
Una Babosa aprendió a jugar tenis y se mostraba soberbia ante todos los animales, día y noche contaba sobre sus torneos en Waffledom hasta que un sapo la retó frente a todos los animales de la laguna.
Ganó el primer set 6-1 porque el sapo la miraba como estudiando su juego.
En realidad estaba tomando las medidas hasta que con un golpe de su lengua se la tragó para siempre.
El Juez le dio igual el partido como ganado.
7-Panteira das Bolas
Un piojito vivía feliz en la entrepierna de una Gitana hasta que se mudó buscando nuevos horizontes al frondoso pelambre de un gorila.
Nadie sabe porque la Gitana nunca más pudo adivinar la suerte y el Gorila se está quedando sin pelo de tanto rascarse.
Moraleja: No sabemos cual aplicar.
8-El Chapulín Metalero
Un Chapulín cansado de cantar baladas se unió a un grupo de metal conformado por un conejo negro, un cuervo, un gusano y tres garzas en el coro.
Tuvieron buenas giras hasta que la fiebre del reguetón invadió el bosque.
Nunca se supo como mierda las ratas le llaman música a esa porquería pero a los animalitos les gusta tanto que ahora la banda de metal del Chapulín se está dedicando a fabricar gorritas de béisbol con la leyenda: Soy un imbécil.
Total: todos sabemos que las ratas no saben leer.