Vengador

Vengador
Por: Darío Valle Risoto

Por más que soplen los vientos
Y la sonrisa te arrastren,
Por más que se desaten
Los males de siete mundos,
Estará mi osadía
De darte refugio y abrigo
Porque sería contigo
Que puedo llamarme completo
Conquistador de lo incierto
Y puerto de tus derivas.

Por más que fracases de amor
Y te cuelguen de las cornisas
Por más que te demore la risa
En un mundo de malas espigas
Yo lucharé contra la tormenta
Y me tragaré los rayos
No seré ni dios ni lacayo,
Más ayudándote soy grande
Superhéroe del acero
Que lucha por tu sonrisa.

Por poco me caeré en el abismo
Pero poco contigo no es lo mismo
Si en la distancia vamos siendo
Dos perdidos compañeros
En dimensiones confusas
Buscaré a las siete brujas
Para saber la verdad
De donde nace esta realidad
Con que voy cambiando el mundo
Para ser tu hombre excepcional.

Por más que te mueras de frío
Mi aliento trascenderá
Los océanos de la irrealidad
Y en la niebla más espesa
Te levantaré la cabeza
Para que vuelvas a luchar.
Yo quebraré la desdicha
Para verte trascender
Y habrás de permanecer viva
Para justificar mi vida.

Un Zoologico en casa

 Un zoológico en casa
Por: Darío Valle Risoto

Si usted anda de lágrima fácil no la vea, la película es agradable pero cae en algunos momentos sentimentales que están bien narrados pero se me hace que en la vida real no fueron tan así.  Sostengo esto porque presuntamente se basa en una historia real sobre Benjamin y sus dos hijos; un adolescente y una niña que trata de sobrellevar la muerte de su esposa apostando a sostener un zoológico venido a menos, empleados incluidos.

Matt Damon es un muy buen actor que se destaca tanto en comedias como en acción (La trilogía Bourne) y es interesante la actuación de Scarlett Johanson que en un papel muy diferente a la mina linda se destaca como una interesante actriz dramática sin descuidar cierto humor en su personaje como la encargada de los animales.

Tal vez lo más aburrido del filme sea el tema del chico adolescente donde se abusa de su dilema sin tener más objetivo que la reconciliación con su padre al final. Quizás porque los anglosajones resuelven las cosas de otra forma con los adolescentes problemáticos porque en la escena donde lo expulsan de la escuela por robar en Sudamérica un buen padre le patearía el culo pero… en fin.

Aparentemente este zoológico en la realidad se sitúa en Inglaterra y no en los Estados Unidos así que supongo que las licencias en el guión y la estructura de la historia se deben ir al carajo de la realidad. Hace unos años le decía a mi madre que le apasionaban las “Historias de la vida real” del cine que no se las creyera mucho ya que por vender las películas a veces las personas comunes y corrientes encarnadas por estrellas de cine terminan siendo un reflejo biselado de la realidad. De todas maneras la película se deja ver y “Elle” la hermana de Dakota Fanning está cada vez más linda a medida que crece.

 

Rurouni Kenshin: La más esperada versión para el cine

Samurai X en el cine
Por; Darío Valle Risoto
Gracias al buen blog de Cine de Artes Marciales me entero de esta esperada y excelente noticia de que este año se estrena la versión “viva” de este gran personaje del Manga y del Anime que es Kenshin o Batusai como más les guste.
En Uruguay lo daban como “Samurai X” en el canal doce hace algún tiempo, creo que por el 98 o antes porque fueron los últimos años que vi televisión de mi país. Lo que realmente me gustaba de esta serie animada era la información histórica sobre el periodo en que se deja el Japón feudal para entrar en el modernismo y allí la historia de Kenshin alias el destajador.
Ahora como un chico al que le prometen un chocolate me vuelvo loco esperando ver esta gran obra del cine nipón que por su trailer promete ser fiel al encanto y aventura de este personaje tal vez de  los mejores de los miles que pueblan el anime.
La imagen andrógina de Batusai, recuerdo que la voz la hacía una chica en el original anime de Japón, cosas de una cultura que no se preocupa de crear confusiones sino que le rinde un gran tributo al arte.
 
¡Menos mal que no la hicieron en los Estados Unidos! ¿Recuerdan Dragon Ball?

El Circo de los Muertos

El Circo de los Muertos
Por: Darío Valle Risoto
Como un títere sin los hilos, los ojos descocidos y dos botones ciegos sobre el aparador, el espejo cubierto de polvo y los frascos de maquillajes secos, austeros, olvidados.
Afuera el viento ululando como una manada de lobos gigantescos y oscuros en una noche sideral, huérfana de un hogar que de todos modos resultaría impreciso, casi absurdo en su malicioso amor.
Verse en un espejo sucio tiene la defensa de lo incierto, se lanza a la imaginación la nariz exagerada y los labios apretados, nunca las lágrimas que fluyen cobardes sobre las hondas espesuras de la piel envejecida podrán disculparse con sus reflejos. Llanto del héroe solitario en un campo de cadáveres putrefactos, eso es la vida, eso es, toda una mala poesía desenmascarada que agoniza en su dolor sempiterno.
Y entonces el grito que no es novedoso, es hasta un espanto familiar sentir esa voz tumultuosa desagradablemente arenosa que impera la salida al ruedo para solazar a los desagradecidos espectadores.
Cientos de seres abyectos tratando de sorprenderse contra la fealdad y la mala ventura de veinticuatro payasos derrotados, hombres, mujeres y monstruosidades que entre el olor a mierda de elefantes y orines de todas las especies intentan sobrevivir.
La banda es un manojo de cadáveres ejecutando las mismas notas, día tras día, año tras año con sus partituras cagadas por las moscas y los uniformes demasiado zurcidos, arreglados hasta el cansancio. Dos violines, dos trompetas, una tuba, un clarinete, dos tambores, un címbalo, una cantidad inexorable de cuerdas y metales para alegrar el imposible de estar en el fondo del abismo de las pesadillas.
Mirar al público sin mirar y ejercitar una nueva rutina ensayada desde hace siglos para caer y levantarse entre aplausos y gritos desafortunados.
La vida huele a podrido en el circo de los muertos.
Ni la joven niña ampulosa y puta que baila vistiendo tutú sobre un caballo esquelético despierta algo de la modorra que comienza adueñarse de los corazones ferrugientos que habitan eternamente esa carpa gigantesca cubierta de remiendos.
Verdes, Rojos, azules eran los colores de afuera pero el sol, los soles, el cielo, los cielos, miles de lluvias, el frío de Siberia y el calor de Arizona, la osadía de recorrer Europa y morir de hastío jornada tras jornada en el salvaje Brasil hasta que el mundo se transformó en un pañuelo ahogado.
Y no hubo más remedio que subir al tren de vagones crujientes y salir en busca de nuevos destinos porque el mundo, la tierra no se agota en cinco continentes, ella alberga insoldables cavidades interiores, ocultos caminos de perdición y olvido que van todos y cada uno al mismo infierno.
Sacarse el maquillaje duele en las piernas cansadas y cubiertas de várices, en las manos temblequeantes que ni la botella de ginebra apacigua. Duele en el silencio que se ha adueñado de los rostros imprecisos de una fila de frikies desagradables y malditos. Nadie entra a cogerse a la mujer barbuda ni a emborracharse con el traga sables, nadie intenta siquiera darle de comer a los cuatro tigres que hace años siguen vivos por efecto de la magia y de algunos niños que se acercan a conocer la naturaleza.
Un movimiento de bultos gigantescos deambula en las noches rodeando la gran carpa y los carros, el tren duerme aterrado y junto a las vías las hogueras de los trabajadores son alimentadas con ramas deformes y húmedas que levantan aún más olor a desolación.
El cuchillero sonríe, ha atravesado la cabeza de su tercera esposa con una daga de la India, quita la hoja pulida y le toca los pechos a su mujer muerta, se ríe a carcajadas mientras se masturba con las piernas abiertas sobre la hija de puta que lo obligó a matar a Leonora.
Los trabajadores les tiran el cadáver a los tigres que se pelean rasguñando las nalgas fofas y rompiendo el vestido barato de color salmón. Mañana tendrá que recurrir a otro partenaire.
Estalla el cielo con una tormenta inesperada, la noche cobija los seres que se arrastran debajo del circo de los muertos, el payaso hace una reverencia a su reflejo sucio y del otro lado del vidrio perturbado recibe una inmovilidad insultante. Sigue allí su rostro, ha quedado prendido del otro lado del mundo de los espejos, llora un niño en alguna parte entre dos truenos inmensos violáceos que envuelven la noche para el regalo del diablo.
La vida huele a podrido en el circo de los muertos.
FIN