The Ward

The Ward de John Carpenter
Por: Darío Valle Risoto
Si habitualmente pierden el tiempo leyendo este blog verán que me he estado viendo gran parte de la cinematografía de Carpenter, algunas películas que repaso tras largos años perdidas en mi memoria y otras, las menos que aún no había visto. The Ward es la más nueva de este gran director, escritor, productor y músico de clásicos del cine del terror y aventuras.
 
Probablemente sea un problema mío porque últimamente estoy sobregirado de cine, series y cartoons que me cuesta engancharme completamente a una película y les confieso que al principio pensé en dejarla de lado pero esta película se va poniendo cada vez mejor y hasta podemos admitir que tiene un final más o menos en la misma línea de “Shutter island” pero al menos a mi me pareció mil veces mejor ya que más o menos abordan temas similares.
 
Creo también que la protagonista es esencial para hacer de esta historia de chica internada en psiquiátrico una buena película: Amber Heard es una promisoria gran actriz joven que no recuerdo donde cuernos antes la vi pero la verdad me fascina y no solo por su belleza sino porque creo firmemente que es una de las pocas intérpretes que puede hacer este tipo de escenas de suspenso con total y absoluta fidelidad.
 
Se han llevado al cine infinitas veces historias de centros para loquitos donde es llevado algún incauto presuntamente sano que puede volverse loco, querer escapar o declararse seguidor de cristo…o tal vez las tres cosas pero pocas películas saben sacarle el jugo a elementos tan opresivos que pueden ser tratados a la ligera o con excesos absolutamente predecibles. Este no es el caso aunque lo parezca.
 
No les quiero quemar la historia más de lo que les dije, si les gusta el cine de terror y suspenso con un excelente cierre final no se la pierdan y si les pasa como a mi que al principio se les cuecen los kiwis esperen… esperen.
 Amber Heard una excelente intérprete
¡Bravo por el primero que hizo una escena de nena bañándose! 

55: Brindis por Pierrot: Jaime Roos

55: Brindis por Pierrot
Jaime Roos
 
Debo confesar que no me gusta demasiado la murga, más bien poquito y como muchas cosas de mi país suele aburrirme a grados proverbiales porque los Uruguayos y sobretodo en esta época del año, se vuelven especialmente monotemáticos, tanto monos como temáticos…digo.
Pero tratando de ser objetivo es innegable que luego de Alfredo Zitarrosa, Jaime Roos es quién mejor sabe traslucir la filosofía urbana de Montevideo, es también innegable que es un gran compositor de música popular y que como nadie ha fusionado el rock “Beat” con el candombe y  la murga, además sus letras son muy claras para pintar cuadros de un urbanismo ciudadano apabullante, pero como soy muy mala leche me siento obligado a decir que Jaime como cantante es bastante pobre y solo lo salva que sus composiciones tienen el ritmo casi adecuado para su voz porque es muy profesional en todo lo que hace.
 
Una larga trayectoria que hasta la aparición de Tabaré Cardozo casi no ha tenido competencia y en muchos años nos ha legado una suerte de himnos de tablado realmente interesantes y de entre estos quizás su mejor disco sea el que nos compete: Brindis por Pierrot con el tema del mismo nombre cantado por el Canario Luna toda una institución en la murga del Uruguay. El resto es poco pero todo un ramo de himnos de las tablas con coros y baterías de murgas pero por sobretodas las cosas con mucha magia.
 
Este es un disco esencial para los que les gusta la murga pero también para aquellos que quieren en un solo trabajo conocer gran parte del corazón ciudadano de la capital de este extraño país del sur. Probablemente sea un disco difícil para los extranjeros pero no creo que pueda pasar desapercibida su escucha
Yo lo compré en una liquidación de supermercado porque era lo mejor que había entre guachiturros varios y por primera vez a mas de veinte años de editado pude disfrutarlo porque aunque no sea de mi palo y aunque me cueste aceptarlo, también habla de mí.

Duerme Gatito Lindo

Duerme Lindo Gatito
Por: Darío Valle Risoto

 

Wendy cuando estoy en casa la mayor parte del tiempo se tira a dormir en mi cama muy cerca de los pies de esta y allí permanece durante horas, a veces paso del cuarto de la computadora a verla y entonces abre apenas un ojo amarillo para ver que hago. No se si es posible transmitir la paz que me contagia el ver a mi gata durmiendo absolutamente apacible y en paz con la vida, creo que yo nunca he dormido tan bien como ella lo hace: despreocupada, absolutamente dueña del tiempo y de las horas.
Y como aún no he comprado una cámara digital tal vez más por vago porque en realidad no están tan caras que digamos en Uruguay, realmente en este país lo más caro es la comida, que se le va a hacer…bien, volviendo al tema: fotos de gatos, otros gatos pero igual de dormilones.

Las Chicas de Star Trek

Las Chicas de Star Trek
Por: Darío Valle Risoto
Tenía razón Zardoz cuando me adelantaba que la serie Star Trek Voyager se ponía mucho mejor trás la aparición de Siete de Nueve la humana asimilada por los Borg que liberan e integran a la tripulación. Es que una de las tantas características que hizo grande a esta gran saga de series de ciencia ficción es la de contar siempre con personajes controversiales y atractivos desde el señor Spock pasando por Data hasta esta bella rubia que casi nunca comprende del todo a los humanos. Nosotros tampoco.
Hay un rumor que recorre el universo: Si hay algo peor que un Klingom es una Klingom y B’Elanna Torres es un perfecto ejemplo de ello aunque el piloto Tom Paris se encargue de conquistarla, por lo menos hasta la quinta temporada no pudo del todo.
No recuerdo el nombre de la page que vemos en la foto que en la primera serie andaba siempre alrededor del capitán Kirk y que llevaba esos desagradables peinados que fueron moda en los años sesenta, para colmo estaba muy mal maquillada y no me parece tan linda para el papel voluptuoso que querían darle. De todas formas esto no desmerecía la serie y tomemos en cuenta que para la época todavía ver minifaldas a mucha gente le resultaba poco más que escandaloso.
Bien si las minifaldas eran algo escandalosas imaginense una tripulante de raza negra en plena década conflictiva en los Estados Unidos: Nyota Uhura fue todo un símbolo de la ideología adelantada para su tiempo (Y el nuestro) de Gene Rodenberry que soñaba con una sociedad humana sin países e integrada racialmente.
Solo tengo la primer temporada de Star Trek Next Generation pero la solía ver todos los domingos en el canal 10 Uruguayos y hasta les envié cartas para que la repitieran en su momento de terminar (Nunca me dieron bola) y creo que fueron los últimos tiempos en que vi televisión abierta uruguaya. Deanna Troi estaba muy fuerte pero su papel nunca me cerró del todo y muchos menos sus romances de todas maneras siempre Star Trek se las ingeniaba para darnos algún capítulo que nos hacía cambiar de idea.
Vuelvo a Voyager y en este caso tomemos en cuenta que la capitana Kathryn Janeway interpretó a la perfección un papel muy delicado para una dama que se pierde bastante lejos de casa y todavía tiene que confrontar a dos facciones de una lucha interna. Son evidentes los intentos a través de la serie por cambiarla a medida que pasa el tiempo y siempre creí que estéticamente no había peinado que le cuadrara del todo a esta señora, de todas maneras no puedo pensar en mejor actriz para interpretar su papel..
Ilustraciones: Dennis Budd

56: Travelling Wilburys

56: Travelling Wilburys
The Travelling Wilburys
No hace mucho escribí un articulo que se refería a la pérdida de los parámetros en lo musical que malignamente en las últimas décadas le llaman Rock and Roll a cualquier cosa que suene con guitarras eléctricas, bajo y batería perdiéndole todo el respeto a la verdadera esencia de esta música que desde los cincuenta viene moviendo la tierra.
A veces para ir al futuro es bueno mirar atrás y aprender de los maestros en esto y que mejor que repasar uno de los mejores discos de la historia del auténtico rock and roll si no es de la mano de una mega banda compuesta por monstruos absolutos como Harrison, Dylan, Orbison, Petty, Lynne y Keltner.
Del archifamoso  “Handle with Care” pasamos auna tonelada de hits que mueven la entrañas y corren por los brazos y las piernas haciéndonos sentir vergüenza de que veteranos luego del recodo de sus vidas todavía tengan tanta creatividad y juventud en cada nota. Las voces perfectas y los ritmos abrazadores tanto como arreglos de lujo hacen de este disco uno de esos que no puedo escuchar una sola vez sin volver a ponerlo de nuevo.
Lo más increíble que este trabajo trasunta la honestidad de tipos que tocan juntos por simple amistad y no para hacer plata claro, y si no fuera porque murió Orbison tal vez hubiera salido algo más que el siguiente y tan bueno como este trabajo.
Permítanme confesarles que creo firmemente que ni toda la discografía de los sobrevalorados Rolling Stones le llega a un solo tema de los Wylburys y que me sentí muy contento porque George Harrison luego de toda una historia de ser ninguneado (Palabra muy uruguaya) en The Beatles, al fin encontró una banda donde fue respetado como siempre mereció.
Así mis amigos que desde aquél lejano 1988 en que escuché a los Wilburys todavía me siguen gustando así que vuelvo a comprobar que me gusta más el rock and roll que cualquier otra cosa. (Ojo que el Heavy Metal es también rock and roll)