Yira Yira: Cuando la suerte que es…

Cuando la suerte…
Por: Darío Valle Risoto

Le puse “El Pirata”, era un gato tuerto, peludo y gris que hasta hace unos días saltaba a la terraza de casa, poco a poco le fui dando galletitas, leche, pedacitos de carne hasta que ya venía apenas veía que corría las cortinas de la ventana para mirar.
Me mauyaba bajito y Wendy le llegó a tirar algunos zarpasos.
Ahora hace días que no aparece, lo debe haber matado alguien o por su falta de buena visión se cayó a la planta baja…quién lo puede saber. 
Probablemente me imagino que debe haber encontrado la puerta a la dimención de donde vino: un viejo café del abasto donde tal vez un guitarrista desafinado toque este tango.

Yira yira
Enrique Santos Discépolo

Cuando la suerte qu’ es grela,
fayando y fayando
te largue parao;
cuando estés bien en la vía,
sin rumbo, desesperao;
cuando no tengas ni fe,
ni yerba de ayer
secándose al sol;
cuando rajés los tamangos
buscando ese mango
que te haga morfar…
la indiferencia del mundo
-que es sordo y es mudo-
recién sentirás.

Verás que todo el mentira,
verás que nada es amor,
que al mundo nada le importa…
¡Yira!… ¡Yira!…
Aunque te quiebre la vida,
aunque te muerda un dolor,
no esperes nunca una ayuda,
ni una mano, ni un favor.

Cuando estén secas las pilas
de todos los timbres
que vos apretás,
buscando un pecho fraterno
para morir abrazao…
Cuando te dejen tirao
después de cinchar
lo mismo que a mí.
Cuando manyés que a tu lado
se prueban la ropa
que vas a dejar…
Te acordarás de este otario
que un día, cansado,
¡se puso a ladrar!