La Menor de los Males (Cuento)

La menor de los Males
Por: Darío Valle Risoto

__ ¡Farmacia Castagneto, descuentos para el día de la madre, descuentos!
Malditos auto parlantes. Calor, un calor insoportable y apenas es Noviembre. Se viene un verano de aquellos… o de los otros.
Horacio estaba acostado boca abajo, se despertó entre el ruido molesto del locutor de la promoción y algo que le presionaba el hombro derecho. Era como una cabeza, trató de tantear con el dorso de la mano izquierda y eso le produjo una puntada en el omóplato a la altura…del omóplato, claro.
Había alguien acostado con él y no era una de sus hijas porque estaba…
¿Desnuda?
El fuerte resplandor sobre las cortinas blancas, malditas cortinas blancas que puso Gabriela aquella semana fatídica de la separación. Debió haberlas cambiado o al menos lavado, pero no son esas, esta en otro lado. Así somos los hombres solteros o asolterados. Más bien divorciados o más mal, como quiera que se entienda.
Una muchacha de buen culo acostada casi sobre él, despatarrada, cabellos castaños lacios y largos casi a la altura de unas nalgas apretadas, intensas.
Levanta una mirada con un par de ojos color miel, claros con una nariz rodeada de pecas.
__ ¡Buen día!
__ Buen…
__ ¡Que pedo nos agarramos anoche!
Ella se levanta, no es muy alta, tiene un lunar grande abajo a la izquierda de la espalda con forma de frutilla, no se preocupa en cubrirse. La cama huele a sexo, a sexo y pecado. ¿Cómo huele el pecado?
Sus pechos son un poco, tal vez algo grandes para el cuerpito delgado.
__ ¿Cuántos años tenés?
__ ¡Pero profesor!, ¡No me diga que no sabe la edad de sus alumnas!
A la mierda de vida, una noche en que seguramente hizo el amor con una menor y esa resaca impresionante que solo se podrá ir a la sombra de un calabozo frío mientras dos negros grandotes se bajan las braguetas y sacan…
Horacio se sentó en la cama más rápido que un bombero, se arregló el cabello que le quedaba y buscó las gafas sobre la mesa de luz donde una cajita de condones ya vacía es elocuente recuerdo de lo que no recuerda.
Brenda volvió del baño, luego del ruido a ducha se siente un perfume intenso sobre toda la habitación que es menos arrobador que el olor a sexo pero no menos alarmante.
__ ¿Cojimos?
__No, jugamos al ludo, como cuatro veces. ___Ella sonríe mientras se pone una pollerita a cuadros y el resto del uniforme del instituto.
Brenda, se llama Brenda, Brenda Gutiérrez, la hija del empresario dueño de los Bancos Andinos en Uruguay, vive en Carrasco y tiene más dinero para gastar los fines de semana que lo que gana Horacio  cada mes como profesor de Literatura.
Lo van a castrar, lo van a meter en cana, lo van a coger cuatro negros grandotes, mejor seis con unas tremendas ganas atrasadas y…
__ ¿No sabes donde dejé la bombacha?
__ Acá, debajo de la almohada, no se como fue a parar aquí…
__ Sesenta y nueve, se llama sesenta y nueve, anoche cuando…
__ Sesenta y nueve años le van a dar, después de que doce negros…
¿Pero como mierda siempre se le cuelan negros grandotes como parte del castigo?
Ella se pone la bombachita y Horacio repara en que también está desnudo y sufre una repentina erección como desde que tenía más o menos la edad de…
__ ¡Estás al mango papá!, ¿Nos echamos otro?
Se levantó como un rayo y corrió al baño a vomitar, el whisky, maldito whisky que nunca le gustó y el vodka que sí y el gin que más o menos y esa piba que lo abordó en el boliche y le metió la mano en la bragueta mientas sonaban Los Cadillacs que tampoco nunca le habían gustado.
Brenda al ver que no había feeling continuó vistiéndose, recogió la mochila y miró la hora, hacía como tres horas que había perdido su clase de tenis.
__ ¡Profe!, ¿Me podes llevar a casa en tu auto?
__ ¿Y el tuyo?
__ Las menores no podemos manejar.
__ Menores…de…
__Dieciocho, los cumplo el año que viene.
Horacio ya vestido y peinado parecía otro, se sentó en la cama y poco a poco se le fue ordenando el puzzle de su confusión. Brenda Gutiérrez es la mejor amiga de una de sus hijas, tiene siete hijos, cuatro mujeres y tres varones, es separado y acaba de abusar sexualmente de una piba que tiene menos edad que dos de sus retoños.
__ Me van a meter preso.
Ella fresca como una lechuga se para bien en frente de él que aún sentado en la cama intenta retornar al pasado para no…
__ No digas pavadas viejo, anoche yo te seduje y bien que te hiciste el difícil pero cuando llegamos acá, al hotel, se te fueron las bobadas. A propósito: ¿Hoy estará Lidia por la tarde?, quiero devolverle el libro de Pablo Neruda que me prestó, es una porquería.
__ Lidia es mi hija.
__ ¡Bien guacho!, Parece que la coca de anoche te sorbió la cabeza.
__ ¿Coca Cola?
__ Si de la blanca y en polvo.

Subieron al auto, era mediodía en la vereda de un hotel del centro, ella brillaba al sol como un espejismo y Horacio se sentía raro, a veces cansado, totalmente aterrado siempre y por momentos…
No le faltaba nada: Corrupción de menores, droga, alcohol y… para colmo sabía que esa muchacha no se iba a contentar con ser solo la amiga de su hija, pensó en una celda fría. Sonrió y después de todo: El mal ya estaba hecho.

FIN

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