Comunicado del Sindicato Gráfico del Uruguay

COMUNICADO DE PRENSA

           La Empresa Imprenta Rosgal S.A. cerró dejando a 46 familias sin empleo y sin el cobro de sus haberes, entre ellos el despido.

          Han cerrado varias Empresas Gráficas con la complicidad de la Asociación de Industriales Gráficos de Uruguay, ya que no se hacen cargo de los dramas sociales que generan y solo se empeñan en acumular riquezas.

          Este tema fue planteado en el Consejo de Salarios y además de respondernos con dejarnos sin convenio colectivo, sobre el tema de  Rosgal S.A. no dijeron nada.

          Seguimos reclamando que los Empresarios con sus suculentas ganancias, se deben hacer cargo de los créditos laborales impagos como este, a través de un fondo de insolvencia Empresarial (planteado por nuestro P.I.T. – C.N.T.) que el Parlamento aun no votó por la presión de las Cámaras Empresariales.

Convocamos a los trabajadores a rodear de solidaridad la Empresa.  
José Coronel

Hall Pass

Hall Pass
Por: Darío Valle Risoto

Me permito discrepar con el critico que en la radio sostuvo que esta era una comedia mala y si bien no va a pasar a la historia tiene varias secuencias interesantes y parte de una idea bastante gastada al momento en este tipo de películas pero que siempre funciona y es la de dos amigos ya maduritos que la quieren hacer de grandes amantes.

Owen Wilson es de esos actores versátiles que sin embargo destacan mejor en comedias y aquí cumple su labor, está también Christina Aplegatte (¿La recuerdan de Matrimonio con  hijos?) y un grupo bastante conocido de comediantes menores pero bastante buenos en lo suyo.
Una película para pasar una buena matinée y tomarse algo riéndose con amigos aunque cabría cierta reflección en tanto se aborda el desgaste de las parejas con hijos que ya ven en el sexo algo más que lejano y por lo tanto la idea de un “Pase Libre” por una semana puede ser la solución para que los tipos “descarguen” sus frustraciones. Pero no todo lo que brilla es oro.

Así veremos algunos gags interesantes como el del sauna (Cuándo lo vean van a saber porque), las situaciones de los amigos queriendo levantar chicas en un baile y también la experiencia de sus esposas lejos del hogar. En síntesis es una buena comedia, recomendable pero tampoco superará a algunos clásicos pero que se deja ver y hasta invita a repensar en nuestras relaciones, los hijos y aquellas parejas amigas que sufren tanto o más que nosotros la falta de libertad.

 La tentación
 Los amigos
 ¡¡¡Dios mio!!! ¡Que par de… ojos!
Las esposas

The City of Your Final Destination

The City of Your Final Destination
Por: Darío Valle Risoto

Esta película no me pregunten porque la comencé a ver hace al menos como dos meses y allí quedó hasta que el miércoles pasado le eché el ojo.

Una buena historia de aquellas que si bien son de narración cinematográfica tienen todo el olfato de una carga literaria interesante sobretodo porque viene de un libro que uno después de ver la peli se queda con ganas de leer. Y se trata de la aventura de un joven profesor que viaja a Sudamérica para intentar conseguir el visto bueno de los herederos de un escritor para publicar su biografía aunque creo firmemente que el principal logro de esta gran historia es el perfil eminentemente humano de los personajes que pugnan por su lugar en el mundo lejos de la fama si bien la sombra del escritor muerto siempre se avizora como presente.

Sus dos mujeres: una la viuda, la otra viuda también pero en su rol de amante y con una hija, el hermano gay del escritor y su pareja reciben con diferentes expectativas a este joven que viaja a la ignota tierra del Uruguay para convencerles de que le dejen publicar la biografía. Todo sucede a un ritmo lento pero siempre interesante donde se irán desdibujando los planes para configurar una idea que hizo fuerza en mí y que me recordó al budismo: Que todo se soluciona por efecto de la naturaleza aunque no nos lo propongamos.

Un comentario al margen es que si bien la historia transcurre en la exótica Uruguay para los que vivimos aquí nos resulta curioso que se note en tres o cuatro cosas que la película está filmada en Argentina como el elocuente cartel de un micro donde se lee: “Partido del Indio” cuando en este país nunca se mencionan los lugares por partidos sino por departamentos. Pero eso no le hace ninguna mella a la historia y solo es porque uno vive aquí. La música: eso si de un Uruguayo llamado Jorge Drexler.