Let me In: una remake inesperada

Let me In
Por: Darío Valle Risoto

A primera vista uno se pregunta por que carajo el cine de estados unidos se pone a hacer la remake de una película tan reciente como “Let the right on in” e inmediatamente recuerdo las clases de nuestro profesor de cine en el curso de comunicación social donde nos mencionaba que la industria de Hollywood defiende con uñas y dientes el cine local fuente de innumerables empleos en usamerica. Por lo tanto no es raro ver este tipo de producciones como la reciente Let the In que no es ni más ni menos que la versión de esta gran película sueca a estas alturas transformada en película de culto.

Ellos no tendrán buenas ideas, sobran los ejemplos de que la creatividad norteamericana está en crisis al menos desde hace unos veinte años pero todavía tienen el dinero y la maquinaria necesaria para tomar un éxito seguro y llevarlo a su propio cine, desafortunadamente ha habido muchas versiones de películas europeas, asiáticas, etc. que llevadas al cine yanqui han fracasado estrepitosamente o pasaron inadvertidas pero creo que aprendieron la lección.

Hay un viejo dicho que dicta que “Si esta bien no lo arregles” y eso sucede con esta gran película que narra la relación entre un chico muy tímido con una joven que es nada menos que una vampira, todo en un oprobioso entorno nevado donde es esencial la presencia de la soledad que parece rodear en todo momento a los jóvenes protagonistas. Por lo tanto cuando me enteré que se iba a hacer una versión en estados unidos temí que se frivolice esta historia desde todos los puntos de vista perfecta.

Y por suerte no, hasta me atrevería a decir que me gustan más estos intérpretes pero quizás se trate de que la joven actriz estuvo excelente en Kick Ass y uno ya la conocía, también el actor que interpreta a “Su padre” es un viejo conocido y bueno… uno nació y se crió viendo cine norteamericano con todo o que esto trae consigo.

Así que desde luego es imperioso ver primero la versión original pero si ven esta también quedarán subyugados por una narración sublime que por suerte le hace justicia a su predecesora, creo que por suerte los yanquis comienzan a aprender de sus errores pasados en el cine.

Y si bien esta versión comienza por el medio luego vuelve al comienzo y todas las escenas son un calco de las originales, no le podemos culpar esto a los “copiadores” porque era menester dejar esta obrita maestra del cine Sueco como estaba so pena de echar a perder todo el estofado.

 
Let the right one in
Según Wikipedia

Låt den rätte komma in (Déjame entrar, y publicitada como “Déjame entrar” en España y México y “Criatura de la noche” en otros países de hispanoamérica) es una película sueca de horror y romance dirigida por Tomas Alfredson. Está basada en la novela del mismo título de John Ajvide Lindqvist, que también escribió el guión de la película. Cuenta la historia de un niño de doce años que sufre acoso escolar que entabla amistad con una niña vampiro en Blackeberg, un suburbio de Estocolmo. La película recibió numerosos elogios de la crítica internacional y ganó numerosos premios incluyendo el “Premio Founders al mejor guión adaptado” en el Festival Cinematográfico de Tribeca del año 2008.

Oskar (Kåre Hedebrant) es un niño tímido de doce años que vive en Blackeberg, un suburbio de la ciudad de Estocolmo a comienzos de la década de 1980. Habitualmente sufre los abusos y palizas de sus compañeros de clase durante el día, y aunque nunca responde, pasa las noches soñando con vengarse, fingiendo asesinatos con un cuchillo en el patio de su bloque de apartamentos. Una noche se encuentra con Eli (Lina Leandersson), que se ha mudado recientemente al piso vecino de Oskar con un hombre mayor, Hakan (Per Ragnar). Eli, que parece una niña de doce años, sólo sale de noche, y no parece afectada por el intenso frío.

Poco después de la llegada de Eli y Hakan, el adulto comienza a capturar víctimas para dejarlas sin sangre, pero tras varios fallos, en el último intento y antes de ser capturado por la policía Hakan se rocía la cara con ácido para desfigurarse y ocultar su identidad, para que no puedan relacionarlo con Eli. Mientras esto ocurre, Eli se ha hecho amiga de Oskar, animándole para reaccionar y finalmente atacar a sus compañeros, hiriendo a Conny, uno de los matones de la clase.

Tras enterarse de la detención de Hakan, Eli lo visita en el hospital donde se bebe su sangre y lo lanza por la ventana para matarlo, a petición del propio Hakan.

Ahora sola, Eli acepta profundizar su amistad con Oskar, que finalmente le propone hacer un “pacto de sangre”, cortándose las palmas de las manos y mezclando la sangre de los dos. Incapaz de contenerse, Eli comienza a lamer la sangre que Oskar ha salpicado en el suelo y le ruega que se marche. Oskar escapa asustado y Eli, hambrienta, ataca y muerde a una transeúnte, una mujer llamada Virginia (Ika Nord), novia de un hombre alcohólico llamado Lacke (Mikael Rahm), cuyo mejor amigo fue asesinado por Eli unos días antes.

Virginia sobrevive al ataque de Eli y es llevada al hospital, donde Lacke observa cómo se deteriora en los días siguientes y finalmente pide morir, convenciendo a un médico para que abra las ventanas de su habitación en el hospital, donde arde bajo los rayos del sol. Lacke comienza a descubrir pistas y finalmente encuentra la casa de Eli, donde la descubre durmiendo en la bañera e intenta matarla. Oskar llega y consigue avisar a su amiga, que despierta y mata a Lacke, diciéndole a Oskar que va a marcharse de Blackeberg.

Unos días después, durante una sesión de gimnasia, Oskar va a la piscina de su escuela, donde Conny y su hermano mayor Jimmy y sus amigos lo están esperando, tras haber engañado al vigilante para que se vaya. Jimmy le dice a Oscar que a menos que consiga mantenerse bajo el agua durante tres minutos le sacará un ojo. Mientras Oscar está sumergido se produce un tumulto; una cabeza humana cae en el agua y el brazo de Jimmy, que sostiene a Oskar bajo el agua, es arrancado de cuajo. Eli saca a Oskar medio ahogado del agua, donde rápidamente se recupera y sonríe cuando ve la cara manchada de sangre de Eli. Los matones de la clase están todos muertos, excepto uno, al que Eli perdona la vida porque sólo los obedecía por miedo a que le pegaran.

La película termina con Oskar y Eli viajando en tren. Con Eli dentro de una caja emitiendo la palabra “Beso” en código morse con golpecitos, y Oskar respondiendo con la misma palabra.

Aunque la trama tiene lugar en Blackeberg, Estocolmo, varias escenas y fotografías fueron tomadas en Luleå, en el norte de Suecia, para disponer de nieve y tiempo frío. Se construyó un escenario similar arquitectónicamente a Blackeberg.

En la novela existen muchos detalles que desaparecen en la película. En el libro se revela que Eli en realidad era un niño que fue castrado hace doscientos años. La condición masculina de Eli sólo se insinúa en la película, sin ninguna elaboración, en una breve escena en la que Eli se está poniendo un vestido; le menciona a Oskar dos veces que “no es una niña”, y le pregunta si le gustaría igual aunque no lo fuera. Había una escena que contaba la historia de Eli a través de flashbacks, pero finalmente se cortó.Durante la producción también se decidió alterar ligeramente la voz de la actriz Lina Leandersson con un tono menos femenino. Otros cambios con respecto a la novela incluyen atenuar el impacto de Hakan en la trama, eliminando su atracción pederasta por Eli y la subtrama en la que tras caer de la ventana del hospital, se convierte en un vampiro en la morgue y sale en busca de Eli.

 
 
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