La Gata Julia


La Gata Julia
Por: Darío Valle Risoto
Y la dueña no se imaginaba que su gata gorda pero mimosa iba a llenar varias páginas de Internet, incluso esta, una hermosa minina que se va pareciendo a una gran bola de pelos pero cuando uno quiere a su mascota es así, casi como los amigos, uno se los banca de diversos formatos.
Así que la gatita Julia está para el estrellato… mejor que Britney ¿No?
 
 
 
 

El espiral de la Vida (Cuento)

El Espiral de la vida
Por: Darío Valle Risoto

Pedro era un chico bastante tímido más no tonto, por lo que se sintió inmediatamente atraído por esa muchacha nunca antes vista, cuando se cruzó con ella, fue una situación cotidiana pero bastante fuera de lo común si nos ponemos a pensar.
Su madre iba a hacer pastel de carne y por lo tanto tuvo que ir a comprar morrones que eran lo único que les faltaba, a los dieciséis años pesa bastante menos ir de compras que cuando uno es un niño porque siempre hay cosas con las que entretenerse por el camino pero verla fue como si de pronto se abriera una pantalla a la fantasía.
Por lo tanto como un zombie volvió a casa y dejando la bolsa sobre la mesa de la cocina donde su madre ya preparaba la cena no tuvo más remedio que contárselo.
__ Vi a una chica rara, tenía un vestido color verde con franjas finas anaranjadas, era castaña lindo pelo, hermosos ojos, nunca antes la había visto.
Se sentó a la mesa con la vista perdida, su padre que ayudaba a su esposa a pelar las papas lo miró y luego se rió sin decir una palabra, su compañera en cambio era siempre más comunicativa.
__ ¿Te enamoraste Pedro?
__ ¿?
__ Te enamoraste
__ Me siento raro, creo que se me quitó el hambre.

Media hora más tarde, luego de comer dos platos de pastel con abundante coca cola volvió a contarles como había visto a esa chica.
__ Estaba agachada en la esquina de Muñoz y Crocker, le hablaba a su perro que se negaba a caminar, un perro lanudo bastante feo, ella tiraba del collar y le suplicaba que siguiera, por unos momentos lagrimeaba y le pedía por favor que camine. Pero el perro estaba echado como si nada.

__ ¿Y vos le dijiste algo?
__ ¿Te ayudo?
__ “No seguí, estoy bien”, Me dijo con la cara húmeda, entonces le vi los ojos verdes como si fueran las hojas del jardín… bueno, ustedes me entienden.

Pedro no durmió muy bien esa noche, pasaron los días y en la esquina donde se había cruzado con la chica siempre pensó que había un hueco extraño y misterioso como si faltara algo, al terminar las clases y con un poco más de tiempo comenzó a sentarse en la plaza que queda en diagonal a esa esquina, sus amigos Álvaro y Carlos se mostraban extrañados de que ya casi no fuera a jugar a la Playstation. Hasta que les contó lo de la chica aquella.
__ ¿Cuándo fue?
__ No sé, como un mes tal vez un poco más.
__ Del barrio no es.
__ Me parece que es la nieta de los Irrazabal que viven en la calle Convento. ___Agregó Carlos.
Unos minutos después llegaron hasta una casa prolija de dos pisos rodeada de jardines con adornos de enanos y jarrones Fenicios de muy mal gusto.
__ Dale, ¡golpeá!
__ ¿Y si no es?, ¿y si es?, ¿y que le digo?
El aldabón sonó adentro como hueco y distante, era como si nadie habitara la casa pero la puerta se abrió y era ella.
__ ¿Si?
Pedro sonrió y quiso salir corriendo pero no pudo.
__ El perro, vos llorando, te vi hace unos días, me quedé pensando en que te podría ayudar en algo… no se.
__ Yo no tengo perro, debes estar equivocado. ___Cerró la puerta.
Volvieron a la plaza cabizbajos, Carlos le dijo que las minas eran todas locas y Álvaro que tratara de conocerla de otra forma.
Al comienzo del año siguiente en el bachillerato ella entró a clase, quiso el destino que estuviera también en primero de científico, se llamaba Laura.

Se hicieron novios y dos años después se casaron, vivieron muy felices, tuvieron una hija y luego un perro, a los sesenta años Pedro murió de un ataque cardíaco, Yolanda su hija sacó a pasear al perro que se negaba a caminar más triste que nunca, se resistía a ser llevado  dar la vuelta por otro que no fuera su viejo amo.
__ ¿Te ayudo?__ Preguntó un muchacho.
__ No seguí, estoy bien__ Le dijo con la cara húmeda.

FIN

Florencio Molina Campos

Florencio Molina Campos
Por Wikipedia
 
Florencio Molina Campos (Ciudad de Buenos Aires 21 de agosto de 1891 – id. 16 de noviembre de 1959) fue un dibujante y pintor conocido por sus típicos dibujos costumbristas de la pampa argentina.

Características de su obra
Sus dibujos y pinturas rememoran con un toque humorístico típicas viñetas gauchescas. Es muy recordado por sus clásicos almanaques de la fábrica Alpargatas SAIC, donde bajo la supervision del Ingeniero de Planta su gran amigo Luis Pastorino llegaron a lograr las mas atractivas imagenes de la epoca.

De aire entrañablemente caricaturesco y, a menudo, “naif” (aunque con exageraciones y cromaturas que lo conectan también con un nada ingenuo expresionismo), su dibujo, inspirado principalmente en el mundo gauchesco, refleja a un observador agudo de la realidad nacional. Autodidacto, expuso por primera vez en 1926, en una muestra de la Sociedad Rural Argentina. El presidente Marcelo Torcuato de Alvear, tras visitar la exposición, lo nombró profesor de dibujo en el Colegio Nacional Nicolás Avellaneda.

En 1956 expuso en la Galería Witcomb de Buenos Aires. Su última muestra tuvo carácter de homenaje póstumo, en 1959.

Su nombre completo era Florencio de los Ángeles Molina Campos, nació en Buenos Aires 21 de agosto de 1891, hijo de Florencio Molina Salas y de Josefina del Corazón de Jesús Campos, perteneció a una familia tradicional de Buenos Aires, relacionada con el ámbito castrense tenía ilustres generales entre sus ancestros.

Su familia poseía varios campos, y Florencio alternaba su vida en viajes entre el campo y la ciudad, muy alejado de lo castrense.

El 31 de julio de 1920 contrajo matrimonio con María Hortensia Palacios Avellaneda, al año siguiente nace su primera y única hija el 11 de junio de 1921 llamada Hortensia la cual tenía por sobrenombre Pelusa. El matrimonio fracasó y tiempo después se separó de Hortensia Palacios Avellaneda, ella se quedó con la custodia de la hija de ambos.

 Durante una exposición en la ciudad de Mar del Plata conoció a María Elvira Ponce Aguirre, ella será compañera del pintor hasta la muerte de éste, ocurrida en 1959. Convivieron muchos años por que en Argentina no se permitía el casamiento de personas separadas, finalmente logran casarse por civil en Buenos Aires el 9 de marzo de 1956, favorecidos por la Ley Perón. En esos años prestó asesoría a los estudios de Walt Disney (Se nota su estilo en algunas escenas de “Los tresparticipa con un original de la tira “Los Trogloditas”, realizado para el diario La Razón en 1930; en la muestra “Bicentenario: 200 años de Humor Gráfico” que el Museo del Dibujo y la Ilustración realiza en el Museo Eduardo Sívori de Buenos Aires, homenajeando a los más importantes creadores del Humor Gráfico en Argentina a través de su historia.

Actualmente su única hija y su nieto dirigen F. Molina Campos Ediciones, única firma autorizada para editar productos con sus imágenes, con oficinas en Buenos Aires. Conjuntamente con la Fundación Florencio Molina Campos son quienes fomentan la difusión de la obra de este artista, emblema de argentinidad a nivel mundial.

 

Gaucho donante de organos

GAUCHO DONANTE DE ORGANOS
Enviado por M-B.

Yo me propongo al morir
ciertos órganos donar,
Que a enfermos sin porvenir
puedan sus vidas salvar.

Que mis ojos sigan viendo
la belleza de la aurora
y así seguiré viviendo
cuando me llegue la hora.

Si necesitan riñones
tengo un par en buen estado
y dos potentes pulmones,
porque yo nunca he fumado.

Mi corazón donaré
y que otro siga viviendo.
Yo, por lo mucho que amé,
quiero que siga latiendo.

Para un gran necesitado,
mi pene será donado.
Que lo use sin recato
que esta bien acostumbrado.

Que lo ponga a fornicar
y ningún polvo rehúse,
él no se va a gastar
por más que se lave y use.

Me reservo lengua y boca
porque soy conservador,
sería triste si le toca
a algún viejo mamador.

Y no las voy a donar
pues no sé qué sentiría,
si alguien se pone a mamar
con la lengua y boca mías.

El culo, NI MENCIONARLO!!!
pues corre un riesgo mayor.
No me propongo donarlo…
Pensarlo me da terror.

¿Qué pasa si un cirujano,
con una aviesa intención
se decide a trasplantarlo
a un paciente maricón?…

Pues es un hecho bien cierto,
lo digo sin vanidad:
Qué triste, ya estando muerto
Perder la virginidad!

La perspectiva me aterra,
lo digo sin disimulo.
Tanto cuidarlo en la tierra
y  muerto…¿Entregar el culo?