Encallado

Encallando 
Por: Darío Valle Risoto

Esas alas tan extrañas
Y esa noche tan confusa
Ella en mi cama difusa
Cambiando su rostro en mis manos

El silencio y el reclamo
El sonido de la caldera
El te caliente y la espera
De un amanecer desmembrado.

El pan crujiente que devoramos
Hambrientos tras el amor
Será el sexo o el dolor
De sus enormes orgasmos

O será la bahía y el barco
De un puerto de carne y huesos
Un oasis de silencios
Rotos en siete mares de excesos.

La penetración y los besos
El mapa de mi destino
En sus pechos dos abismos
Y entre sus piernas el sextante.

Soy un marinero errante
Perdido en un país extraño
Un hombre débil y cansado
Que ama otros puertos

Pero recala en ese tapiz
De una mujer indiscreta
Toda culo, pubis, tetas
Y la terrible idolatría
De una diosa que se ofrece
Al grumete de un naufragio
En ese mar solitario

Del deseo y del vacío
Mujer… me muero de frío
Porque busco otro puerto
Esa otra que aún quiero
Pero esta tan lejana…
Lo siento mujer, lo siento

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