Más loco que un Japonés

Japoneses de la cabeza
Nuestro amigo Marcelo Bandera nos envía estas fotitos para divertirnos un poco y eso que pensábamos que los japoneses eran conservadores.

Ronaguchi Mactazawa y compañía
Vader no es otro que nuestro amigo Zardoz cuando fue a Japón (Eso me dijeron)
La nena que se ríe….mmm
Muy fuerteEl Tío Sakataka en el fondoQuiero quiero quiero quiero quiero quiero una ya mismooooooooo

Tiempo de "Bufandas"

Tiempo de Bufandas
Por: Darío Valle Risoto
A pedido de un lector

Se viene el frío y hay que abrigarse, pero en este caso nos queremos referir a ciertos especímenes masculinos que pueblan nuestras ciudades más o menos humanas, nos referimos al: “Bufandus Refregeitors Machus occidentalus”, es aconsejable alejar a las damas de este artículo so pena de despertarles atávicos deseos de reventarle una patada en la entrepierna al primer tipo que se crucen por la calle.
El “Bufandus” si bien parece un hombre, es más bien una especie de simio Neanderthal que en vez de cerebro tiene un pene gigante envuelto dentro de la cabeza como si fuera una cascabel, por lo tanto no usa su cerebro sino que se mueve por el puro y simple instinto sexual de querer penetrarse hasta la abuela inválida, vive caliente todo el día y en su cabeza asocia todo con el sexo y lo excitan las cosas más inverosímiles. Si va al estadio y el juez se agacha se excita, si ve los dientes postizos de su suegra moribunda dentro del vaso sobre la mesa de luz, se excita, si observa la rayita del culo peludo de su amigo mecánico cuando se agacha a limpiar una bujía, se excita.
Uno de los primeros síntomas del nacimiento intrínseco del Bufandus es la vueltita para mirarle el culo a cualquier dama que pase en sentido contrario a su rumbo en busca de satisfacer sus instintos primarios…digamos que más bien pre-escolares.
Habitando diversos hábitats los podemos detectar con gesto baboso y ojos vidriosos apoyándose minitas en los ómnibus repletos, sobándose contra el hombro de las monjas sentadas en el metro o mirando con gesto al borde del alarido a esa cuñada embarazada que vino a casa a pedir un poco de azúcar.
Podríamos rastrear sus orígenes en una infancia asociada indisolublemente a un tío degenerado que les enseñó la maravillosa frase de: “Todo bicho que camina va a parar al asador” o más tarde cuando se es un adolescente preso de las perennes erecciones cruel adicto a masturbaciones de todo tipo les dijo con aliento a grappa con limón: Nene “Hay que coger que se acaba el mundo”. Dignos ejemplos de que el cerebro comienza a transformarse en un falo impensante que solo tiene un cometido en la vida: “Folllaaaaaaaar”
Por lo tanto el Bufandus vivirá esclavo de una perpetua insatisfacción sexual, buscando acoplarse a todo lo que se le ponga enfrente como si fuera un chicle, si se casa le pondrá cuernos a su esposa, si se hace cura se refregará a cuanto niño pase por sacristía (Pregúntenle al papa), si se hace militar se pasará el día en el cuartel lustrando sables y si por casualidad consigue mucha plata su único sueño será una piscina llena de mujeres, transvestis y canguros para morir de una perenne espermatorragia.

Publicidad Agresiva

Publicidad Agresiva
Por: Darío Valle Risoto

La necesidad de las campañas publicitarias por sensibilisar a la gente parece que no tiene límites y sobre todo cuando se trata de temas que mucho tienen que ver con el futuro y el presente de la humanidad, los derechos humanos y la justicia social. Esta serie de carteles que nos acercó César Ureta en forma de powerpoint son apenas una muestra de esta publicidad que navega al filo de la agresión visual y toca fuerte allí donde parece que los hombres miramos para otro lado demasiado a menudo.
Lejos de análisis mediáticos, sería bueno que al menos nos detengamos a meditar alguno de estos mensajes y que podemos hacer en lo inmediato para mejorar el mundo.

“En India todos los años cientos de mujeres son asesinadas solo porque son mujeres”

“Miles de mujeres en Israel son forzadas contra su voluntad a prostituirse, no seas un cómplice”.

“Agua contaminada mata mas niños que la guerra”.
“Apoyo para personas con desordenes alimenticios”
“El sida es un asesino masivo, protégete”.

“Mas de 300.000 niños son abusados por año en Alemania”
“Mas del 50% de los suicidios son comentidos por ancianos”

Orquídea de la Noche

Orquídea de la Noche
Por: Darío Valle Risoto

Ella estaba fumando en un rincón del boliche junto a la escalera que iba a la zona VIP, Carlos se despidió de Marta y Horacio, sus queridos amigos y se quedó solo tomando el resto de su Martini, no tenía ganas de volver a casa y mucho menos de sentarse a estudiar para el examen parcial del Lunes.
Ella había llegado a eso de la una de la mañana, lo sabía bien porque justo había consultado la hora nervioso cuando Marta le rogó que fuera el padrino del primer hijo de la pareja, estaba embarazada de cuatro meses y brillaba de alegría, tanto como el siempre optimista Horacio.
Con mucha elegancia les dijo que era ateo, ellos deberían recordarlo, les agregó que se negaba a jugar a las religiones con una criatura pero que el futuro y tal vez presente cariño por un niño que ya consideraba un sobrino, nada tenía que ver con esos rituales. Muchas veces olvidaba que su pareja de amigos era de la iglesia protestante, desde hacía mucho tiempo soslayaban el tema religioso por una cuestión de mutuo respeto.
No les agradó mucho el desdén y poco después se fueron, Marta aseguró tener un dolor de cabeza y entonces se quedó solo.
Había consultado la hora nervioso, la una y diez de la mañana y pasó esa mujer con un vestido verde y un bolso marrón y evidentes señas de que era una prostituta. Pero no bien lo miró desde el rincón Carlos se sintió absolutamente involucrado con la dama.
La opción de sentirse culpable por el desprecio era mejor dejarla debajo de la creciente excitación por esa dama que tenía un cuerpo más que generoso, digamos que absolutamente solidaria había sido la naturaleza con todo su perfecto fuselaje.
Una de las camareras le sonrió y él pidió otro Martini, la dama tomaba vino y a veces tenía la impresión de que lo observaba pero era difícil de asegurar cuando las luces de “Perdidos en la Noche” eran a veces muy tenues mientras sonaba un tema de Gal Costa en el aire.
Cuando comenzaba a pensar en volver a la pensión y dormir suficiente para entrarle a los libros de Filosofía ella ya no estaba sola sino acompañada de dos hombres de aspecto extranjero que le hablaban en voz alta.
Uno de los tipos le tomó la muñeca y ella se rió a carcajadas, el otro se mostró tan asombrado como Carlos, cuando se quitó el grueso apretón con un simple movimiento de su brazo y tomó del cuello al hombre solo para soltarlo segundos antes de que comience a toser con el rostro enrojecido.
Algo brillo debajo de la mesa.
Carlos comenzó a temblar nervioso, seguramente eran los proxenetas que la hacían trabajar y le pedían dinero, uno de ellos le apuntaba con una pistola por debajo y la cosa se ponía fea.
¿Qué hago?
Cuando todo anunciaba un terrible despelote, el recientemente disuadido tipo habló con el otro y ambos se retiraron, al pasar junto a Carlos este comprobó que evidentemente lo que había brillado por debajo de la mesa era el caño de un revolver que el tipo llevaba desprolijamente en la cintura debajo de su saco beige.
La mujer siguió tomando vino y luego fue al baño, Carlos pidió una Coca Cola, estaba decidiendo para sus adentros como acercarse a esa extraña y seductora mujer del vestido verde y los cabellos castaños.
Ella volvió del baño a tomar su lugar, Carlos se puso de pie y paso a paso se acercó a su mesa.
___Perdóneme, ¿La estaban molestando?
___ Acompáñame, ¿Qué tomás?
___ Me traigo mi Coca Cola, permiso.
___ Carlos Forteza.
___Orquídea
___Lindo nombre.
___No es el verdadero, desde luego, pero el otro es impronunciable, ¿Por qué te parecía que me estaba molestando?
___ Dos hombres bastante grandes, uno armado, discúlpeme pero creo que vi demasiadas películas de Scorsese.
___ Son mis empleados, no quieren que salga sola por Montevideo, dicen que es una ciudad peligrosa para mí, por mi condición de extranjera.
Carlos ya había adivinado cierto acento europeo indescifrable, pero era mucho más interesante observar la palidez de sus hermosos pechos agazapados dentro del escote del vestido.
___ ¿Te gustaría…? ¿Cómo es que dicen en Uruguay?…si, ya me acuerdo… ¿Ir a encamarnos?
Si no fuera por la Coca Cola Carlos hubiera pensado que estaba totalmente alcoholizado y que luego desvariaba cuando fueron juntos en un taxi a una casa de Carrasco y pasaron el resto de la mañana haciendo el amor en una habitación completamente a oscuras.
Al mediodía descubrió que los cristales de las ventanas estaban pintados de negro, que algo raro sucedía en esa casa y que ella, allí desnuda detrás suyo tenía algo de sobrenatural cuando abrió su hermosa boca de labios carnosos y desmesurados colmillos.

Unas horas antes del anochecer encontraron los restos de Carlos sin una gota de sangre en el arroyo Carrasco.

FIN