La filosofía de las moscas (Cuento)

La Filosofía de las Moscas (Cuento)
Por: Darío Valle Risoto

Cierta vez había una mosca publicista que recibió el extraño pedido de cierto insecto industrial que quería vender caca porque tenía mucha. Luego de grandes reuniones con sus compañeras de especie en las oficinas de su empresa de publicidad se decidió promocionar el consumo de la mierda como un excelente alimento, barato, disponible y fácil de encontrar. El problema era hacer que las moscas se animaran a tragar los deshechos de los humanos y otros animales así como así. Hasta ese momento las moscas se alimentaban de migas, restos de comida en buen o mal estado y todo ese tipo de cosas, ¿Pero caca?.

Pensaron y pensaron, trajeron diferentes tipos del producto y se lo ofrecieron a los grupos de moscas utilizadas como tésteres de consumo. Era inútil. Algunas se iban al mirar sus recipientes con olorosas y pequeñas raciones de caca, otras se enojaban y renunciaban y las menos comían una pizca y luego se enfermaban.
Cuando estaban dispuestas a enfrentar al industrial que quería vender mierda para reconocer que habían fallado, se les ocurrió algo nunca visto entre las moscas y fue emular lo que todo el tiempo percibían de los humanos en sus cotidianas elecciones de alimento, arte, entretenimiento y cualquier cosa que el mercado de consumo de los hombres ofrezca.

___Mire señor, los humanos siempre van hacia aquello que la mayoría de sus semejantes elige y sin pensar demasiado.
___¿Por ejemplo?
___Música.
___¿?
___Vea este disco compacto de “Emmily la oruga inquieta y sus Bichos de Luz”.
___A ver… póngalo
___La mosca publicista colocó el pequeño compacto en el equipo y lo encendió a buen volumen.
___¡Eso es horrible!
___El último año vendió 100.000 copias en el panal del sur y ya está grabando su segundo disco mezclado por el genial: “Tito Garrapato”.
___Póngalo de nuevo por favor.
___Este es su tema hit: “Nobodys Think”
___Bueno… no está tan mal después de todo, ¿si vendió tanto?

La mosca publicista miró a sus asistentes en derredor de la mesa, sacudió sus alas y se masajeó una pata con otra saboreando los Moscadólares que iban a ganar.
El Industrial insecto que los había contratado los miró y le hizo una pregunta entre disgustado y algo curioso.
___¿Y esto que tiene que ver con la mierda que quiero vender?
___Muy sencillo señor, al igual que el consumo de los humanos, si difundimos por todos los medios disponibles que comer caca está de moda y que día tras día, no, mejor: segundo por segundo: “Cada vez más moscas comen mierda”, seguramente usted verá que nadie dejará de probarla.

Desde ese día el industrial insecto se hizo multimillonario vendiendo caca y hasta él comenzó a probarla y desde ese lejano día aunque a las moscas en general no les gusta ni hace bien comer mierda, lo siguen haciendo.

FIN