Delirium Tremens, los años del metal

Un grato recuerdo
Por: Darío Valle Risoto

No hace muchos días recibí un mail de un tal Marcelo que me contaba sobre Juan, me decía muchas cosas sobre este recordado amigo, un personaje único que a los pocos que se nos dio el honor de estar cerca nos llenó de orgullo, humor, diversión y por que no algún exceso de alcohol y rock’n roll. Hoy Marcelo Vispo (El segundo desde la izquierda del espectador), me envió cinco fotos de lo que fueron los orígenes de una banda donde siento el orgullo de haber sido algo así como “El quinto miembro”, lo digo sin vanagloriarme porque en aquellos tiempos Juan ensayaba en su carcomido apartamento en Capurro con su guitarra Fender Telecaster y yo le sugería letras o algunos arreglos pese a mi incipiente conocimiento de la música. Juan el del centro de la foto falleció en 1998 o 97, no recuerdo bien, pero tuvo su momento con la banda que completó con Ronald (Bajo) y Tucho (Batería), desde luego con Marcelo en guitarra líder así como él que se encargaba de las voces. Poco tiempo después como trío, Marcelo se había ido a España, los fuí a ver a un toque en el Teatro de Verano en 1990, tengo la grabación, en ese momento estaba Carlos Martinez en el bajo sustituyendo a Ronald. Además les cuento que Carlos también está en Barcelona así que parece que me he quedado definitivamente solo en este país perdido y sin nombre.
Delirium Tremens fue un grupo muy influenciado por Black sabbath en una época muy difícil en este país para hacer heavy metal y donde si bien era posible encontrar algunas bandas, Delirium en especial tuvo un perfil profesional y una estética realmente respetuosa de un estilo de rock duro que estaba bastante bastardeado por grupos que se preocupaban más de estar acordes a las nuevas modas del trash metal naciente que de hacer temas pesados como los grupos que Juan y sus amigos escuchaban: Sabbath, desde luego pero también Motorhead, Barón Rojo, Riff, Dio, etc.
Podría escribir un libro sobre Juan Torradefló pero no les quiero quitar más tiempo porque aburrirse estoy seguro que no les va a suceder, de todas maneras este improvisado y mal escrito artículo corresponde para agradecerle a Marcelo Vispo, autor de temas excelentes como: Traidor y Viaje Ocasional, por este regalo fotográfico que me permitió viajar un instante a mi mejor pasado.