La Cadencia


La Cadencia
Por: Darío Valle Risoto

Decae la tarde y son tus manos
alas fieles de frías armonías
flota sedoso tu pelo endiablado
y veo en tu cuerpo gentil simetría.
Adoro la noche que viene volando
trayendo la bruma de muerte al día
y exploro en tu espalda los páramos
de un cuerpo virgen, vaya idolatría.
Solícita, exitada sonríes y prendes
la lámpara invasora y prohibitiva
entonces desnuda caes silente
abriendo esa flor que produce vidas.
Perfuman el aire un incienso puro
y la magia cruel de tu sonrisa
que me hacen sentirme en otra parte
dentro de un reino de naturaleza divina.
Maldita mujer y ya estoy soñando
hundido en tu carne pierdo mi vida
me deshago en partes amante afiebrado
ahogado en el vino de uvas malditas.
No tengo escape estoy hechizado
caído en la noche repitiendo citas
y amo tu línea de piel solitaria
que es la perfecta sustancia omitida.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s